jueves, 5 de junio de 2008

El polémico Rocky Patel tiene algo bueno


Esta vez hablaré de un puro hondureño que hacía tiempo no probaba, el Rocky Patel Vintage 1990. Patel es un hindú-americano que se dio a conocer con la marca Indian Tabac, de opiniones encontradas pero dentro de la variedad de cigarros de cuerpo completo. Hace unos dos años compré un "sampler" de Patel movido por la curiosidad y no me defraudó. Eran en tamaño distinto a este Petit Corona de poco menos de 12 cms por 40 unidades de cepo.
Lo primero que destaca de la línea de puros Vintage es su forma extrema cuadrada prensada ¡totalmente cuadrado! que se logra prensando el puro después de torcido en moldes especiales a la usanza de comienzos del siglo pasado en Cuba. Aunque dice "1990" no nos vayamos con la finta. No tiene tabaco de ése año... por 5 dólares ni lo sueñen.
Por cuando a sabor se refiere, el puro cortó y encendió bien. Su sabor no fue del todo fuerte como presume su creador, pero conservaba matices frutales y florales que sobresalían entre el limpio sabor del puro. La capa, de una hoja maduro casi chocolate, despedía sensaciones a café espresso que, combinadas con las esencias frutales, resultó en un tiempo agradable durante los 70 minutos transcurridos.
Para muchos Patel es sinónimo de mediocridad en el mundo de los puros. Pero si hablamos de persistencia hasta lograr su cometido, pocos hay como él. Es una de las marcas más buscadas por los aficionados casuales de los EEUU quienes, como bien sabemos, no tienen acceso como nosotros los mexicanos a los codiciados Habanos. Su oferta en precio es cómoda para todos los bolsillos y su selección es impresionante. Basta con echar una hojeada a sitios web como famous-smoke.com, o cigar.com, para darse cuenta que manejan infinidad de opciones bajo la marca de Patel.
Seguimos en contacto.

domingo, 1 de junio de 2008

Trinidad Toro... ¡Un momento como pocos!


La última noche de mayo, un sábado relajado y prometedor, me di a la tarea de preparar lo necesario para una noche de placer hedonístico y al buscar en el gabinete de los puros tomé la decisión de sacar uno que tenía tiempo de no fumar: el Trinidad Toro (6-1/8 x 50, 155 x 20 mm), con fecha de fabricación NOV-06 y con dos años en mi cajón.
Esta marca fue creada en 1969, según cuenta Adrián Martínez, ex directivo de Habanos, S.A., y autor del interesante libro "La Enciclopedia Ilustrada" sobre puros cubanos. La marca se utilizó por años solamente para regalos oficiales de parte de la República de Cuba en cajas especiales de 25 y 50 unidades. Tuvieron que pasar casi 30 años, 1998, para que fueran lanzados al mercado de exportación en una cena de postín en el hotel Habana Libre. El nombre es un tributo a la bella ciudad de Trinidad, fundada en 1514 y reconocida por su arquitectura única en la isla.
Posiblemente debido a la fluctuante humedad en mi cajón de puros, este Toro se notaba un poco seco, e incluso la anilla que lo rodeaba estaba floja, afortunadamente no afectó en nada la degustación. A la vista el puro estaba majestuosamente construido, capa uniforme en su tersura y sin venas o protuberancias destacadas. Su remate era en la forma clásica de la triple vuelta cubana y terminada en la típica "cola de marrano" de los Trinidad.
Fue encendido pasadas las 9:20 de la noche, acompañado de un escocés en las rocas. Previo al encendido su aroma era a pasto y no mucho más. Cortó fácil, y el tiro pre-encendido fue igualmente sin obstrucciones. En las primeras bocanadas se distinguieron sabores a bayas, cuero y un anís lejano. De cuerpo medio, en el inicio dejó ver poco humo, aunque estaba sabroso a más no poder y su combustión fue perfecta, apreciándose el anillo de fuego ideal de alrededor de 1/8 de pulgada en la combustión de la capa. Al completar la primera cuarta parte del puro, mejoró su volumen de humo y el sabor dio paso a anís ahora más concentrado y un poco de pimienta. Fue un total deleite a lo largo de los 85 minutos. No necesitó ninguna re-encendida a pesar de varias interrupciones al volver a surtir el escocés y los hielos.
Si tuviera que darle un valor numérico a este puro, rondaría entre 85-88. ¡Cómo me gustó!
Saludos y esperen las reseñas de la cata ciega de 2007...

domingo, 25 de mayo de 2008

Mi primera "cata" de puros a ciegas

En esta ocasión quiero comentarles uno de los eventos relevantes de 2007 en lo tocante a mi afición por los puros. Dentro de foro de aficionados donde comúnmente me congrego, www.cigarfamily.com, uno de los miembros más divertidos y entusiastas, el Dr. Tim Wright, de Dallas, TX, se dio a la tarea de organizar una cata a ciegas de 10 diferentes puros entre amigos que nunca antes - de preferencia - lo hayan hecho. Confieso que salté de emoción ante la posibilidad de ser incluído, pero mi ánimo se vino abajo cuando Timmy, alias SeeGars en el foro, me dijo que estaban cerradas las 10 inscripciones, aunque volví a la vida cuando me avisó de una cancelación.
El procedimiento fue de la siguiente manera: a cambio de 125 dólares, el Dr. Wright envió a cada participante el paquete con los diez puros, sólo que en lugar de la anilla para distinguir a c/u, venía en su lugar una banda de papel azul celeste con un número del 1 al 10. Venían literalmente de todos los colores, texturas y sabores. Cuando fuí a recogerlos a McAllen, donde llegaron, se me hacía agua la boca de la experiencia que estaba a punto de disfrutar.
El compromiso era de fumarse uno por semana, en el orden que nos los envió Tim. Se nos recomendó que en lo posible, el puro de la cata fuera el primero del día, para así evitar alguna influencia en el sabor y la degustación, lo que sí nunca nos dijo fue el líquido con el cual acompañar el puro... por ello, mis acompañamientos variaron desde Malta Escocesa, Diet Pepsi y agua mineral.
Había que calificar a cada puro conforme a los siguientes criterios: a) ESTETICA Y ASPECTO GENERAL, aquí se describía al mejor entender de cada uno de nosotros la apariencia del cigarro; si está muy oscuro, claro, capa rugosa o tersa; olor antes de encender; si se ve añejado o nuevo. b) CONSTRUCCIÓN, Aquí hicimos la medición del mismo para así catalogarlo en su vitola tradicional: Corona, Churchill, Panatela, Doble Corona, Pirámide, Torpedo o Lancero, entre la pléyade de formas que existen; también incluímos aquí lo que hizo el puro al cortarlo, si el tiro fue fácil o dificil antes de encender, además de calificar si el cigarro estaba bien lleno o tenía puntos vacíos o huecos. c) FUERZA Y SABOR, en este apartado se nos pedía describir por separado la fuerza del puro, que podría fluir desde suave y blando, hasta fuerte y de mucho cuerpo haciendo enfásis en los sabores que se apreciaban. Aquí debíamos ir más allá del simple "no sirvió" o "estuvo malísimo"; había que hacer un ejercicio en describir el cigarro. d) APRECIACION GENERAL, se buscaba un número entre el 1 y el 10, siendo 1 algo de lo peor, y el 10 obviamente la excelsitud en la combinación de hojas que dan su sello al puro.
Los puros enviados por el Dr. Wright fueron:
1 - COHIBA MADURO 5 SECRETOS, apenas lanzado en 2007 de Cuba
2 - PARTAGAS LUSITANIA 1998, igualmente cubano
3 - PERDOMO ESTATE SELECCION MADURO, de Nicaragua
4 - HOYO DE MONTERREY DARK SUMATRA EBANO, de Honduras
5 - LA CHINA CUSTOM TORPEDO, hecho por "La China", torcedora de la fábrica Partagas
6 - LA LUNA NATURAL FUERTE, salido de Miami, EEUU
7 - PARTAGAS SERIE DU CONNOSIEUR #3, 1998, de la isla de Cuba
8 - HOYO DE MONTERREY CHURCHILL 1997, cubano
9 - HOYO DE MONTERREY TORPEDO 2003 EDICION LIMITADA, también de Cuba
10 - PUNCH SS#2, 2001, de la tierra de José Martí

Saludos y seguimos animados a divulgar esta afición.

viernes, 2 de mayo de 2008

Ausente durante el mes de abril... ahora de vuelta

Después de algunas semanas de ausencia por motivos de trabajo, vuelvo a las andadas con mi reseña de los puros que estoy fumando, en una labor informativa sobre lo que hay disponible en el mercado.
Hoy toca el turno de comentarles uno de los puros más difíciles de encontrar, más caros que existen fuera de Cuba, y, naturalmente, de los más sabrosos, en opinión del que esto escribe. Se trata del Opus X, Belicoso xXx, fabricado en República Domincana por la casa Arturo Fuente. Comprado en Las Vegas, a $45 dólares, este pequeño Torpedo de 4.7 x 49 es un dechado de potencia, como toda la línea de Opus X, creada por el equipo de Carlos Fuente, padre e hijo, como una muestra de la calidad de los tabacos de la Dominicana empeñándose en crear uno de los primeros "puros" de calidad premium en la isla.

Hasta entonces, los tabacos de la tripa y banda eran los únicos considerados para las mezclas en la nación caribeña, pero las capas, esa fina y delgada hoja que envuelve la mezcla, siempre procedían de otras latitudes, principalmente de Camerún o de los EEUU en el caso de los maduros.
Desde su introducción en 1996, los puros de la Serie Opus X se han distinguido por una potencia impresionante, pero al mismo tiempo de sabor equilibrado. Su capa, del tipo conocido como Rosado, o Colorado Maduro, es cultivada en la propia finca de los Fuente siendo una de las variedades de hoja más cotizadas en todo el mundo, rivalizando incluso con las producidas en la vega del no menos legendario Alejandro Robaina, en Pinar del Río, Cuba.
De inmediato el olfato percibe los matices de bayas y otros frutos en la capa del xXx, distinguiéndose asimismo sensaciones aromáticas de cuero bien curtido. Su tiro es fácil, aunque no demasiado suelto y al encenderlo se desatan toda clase de experiencias producidas por un cigarro de calidad suprema. Humo denso y envolvente, con olores de pimienta y nuez moscada; este es otro de esos puros que uno batalla para soltar, así te estés quemando los dedos.
La calidad de la Casa Fuente es reconocida en todo el mundo, aunque su distribución fuera de los EEUU está muy limitada, hecho que agradecen los conocedores radicados en EEUU porque, si así es escasa la oferta de puros Opus X, uno solo puede imaginarse si los Fuente tuvieran que lidiar con una distribución en todo el orbe.
Los dejo por ahora; espero que algún día tengan la oportunidad de experimentar un Fuente Fuente Opus X, no lo olvidarán, se los aseguro.

martes, 8 de abril de 2008


Comenzando el mes de abril, busque entre mi colección algo que no hubiera probado en algún tiempo, y me topé con una pequeña gema que satisfizo enormemente mis papilas gustativas: un Perdomo Reserva Maduro en tamaño Petit corona, o sea 4.75 x 44. De entrada, la textura de esta agradable mini bomba revelaba interesantes aspectos sobre su construcción. La oscura hoja de la capa, perfectamente lisa, en color chocolate obscuro, manifestaba un aroma adecuado al color, revelando además algunas notas de café tostado en la nariz. Cortó fácilmente, y su encendido fue más que satisfactorio. De tiro fácil, se disfrutó dejando entrever aromas combinados frutales y de hierbas - especialmente nuez moscada, pero con un definitivo matiz a café tostado.
La historia de la fábrica Perdomo comienza en la década de los años 30s en Cuba, con el patriarca Silvio Perdomo, quien desde muy joven inició trabajando en diferentes fábricas de la isla, especialmente la famosísima fábrica Partagas.
Después de los acontecimientos de 1959, la familia se abrió paso hacia los Estados Unidos y posteriormente Nicaragua desde donde su nieto, Nicolás, conocido por todos como Nicky Perdomo, es quien continúa la tradición de excelencia de la familia.
Este Reserva Maduro representa un auténtico "puro nicaragüense" dado que desde la combinación de tabacos de la tripa, hasta la banda, además de la capa son producidos en la nación centroamericana. El precio aproximado al menudeo de este puro ronda los cinco dólares, y es perfectamente adecuado para disfrutarse entre 35 y 45 minutos.
A pesar de las muchas críticas vertidas hacia la fábrica Perdomo por parte de quienes se dicen conocedores del mundo fabuloso de los puros, su oferta de cigarros es interesante y merece disfrutarse.

martes, 25 de marzo de 2008

Trinidad Fundadores... ¡qué delicia!


En un fin de semana de bastante tranquilidad, acompañado de un café negro cargado me dispuse a fumar una vitola Trinidad Fundadores (7,5 x 40). Está fabricado por la casa Trinidad, creada aproximadamente en 1969. Primeramente se utilizó como obsequio oficial por parte de la República de Cuba a dignatarios y autoridades. Su lanzamiento oficial al mercado de exportación fue en febrero de 1998, por lo cual tiene apenas 10 años en el mercado mundial.
Aunque particularmente este tamaño de puro no es de mis preferidos, me resultó agradable especialmente por haber sido obsequiado por un amigo en Japón. La marca Trinidad es fabricada en la afamada fábrica de Él Laguito, donde también se fabrican los legendarios puros Cohiba. De sabor medio así como cuerpo de mediana intensidad, este puro inmediatamente reveló una variedad de sabores que abarcaban desde café tostado, un poco de aliento floral y ciertos indicios de nuez moscada. El primer tercio de este puro probó ser un tanto suave en su cuerpo, el cual fue gradualmente aumentando a medida que la combustión hacía sus efectos en el resto de la vitola, con lo cual a llegar el último tercio dejó entrever un poderío que nada tiene que ver con el aspecto un tanto frágil e inofensivo del cigarro.
No fue fácil despedirme de este puro, especialmente después de haberme brindado poco menos de 50 minutos de un deleite que rayó casi en el éxtasis. Este es uno de esos puros que no debe faltar en la colección de ninguno que se precie de ser amante de la hoja de tabaco.

domingo, 23 de marzo de 2008

Cuban Parejo de Perdomo... nomás así más / menos


A mediados de Semana Santa, y con gran cantidad de tiempo disponible al no salir de vacaciones formales, una noche me dispuse a encender el magno Perdomo Cuban Parejo Belicoso Fino, un gigantesco y gordo torpedo de 6.5 x 60 de anilla... ¡casi una pulgada de grosor tenía esta bestia de cigarro! Su capa era lisa y agradable a la vista, proveniente de la codiciada hoja llamada Rosado, torcido en Esteli, Nicaragua, bajos las órdenes del polémico Nick Perdomo. La familia de puros de la línea Cuban Parejo se caracteriza por sus anillas de grandes espesores - incluso fabrican un verdadero tronco de 10 pulgadas por ¡100! de anilla, equivalentes a poco menos de 3 centímetros.
Una vez que corté el remate, bien hecho por cierto, con mi cortapuros Xikar, el tiro pre-encendido reveló que estaba muy holgado de tabaco. Es difícil torcer un puro de estas dimensiones y lograr un cigarro bien apretado, pero se agradece el intento al menos. Cada inhalada dejaba pasar casi un ciclón. El sabor pre-encendido tampoco dio indicios de mucho, solamente algo de especias aromáticas en la lejanía.
Una vez que se le aplicó flama al pie del puro, dejó ver su cuerpo medio, con sabores de rayadura de cítricos leves, cuero y pimienta. Para un puro de este tamaño, su combustión fue muy veloz, a los 80 minutos de encender, era parte del fertilizante para la jardinera. Claro, uno se siente un magnate de Hollywood fumando algo así, pero en cuanto a sabor, ésta vez Nick dejó mucho que desear. Ni modo. De los puros de Perdomo, me sigo quedando con "La Tradición Reserva Especial" en sus variedades de capa Camerún y Maduro, que luego reseñaré.