viernes, 17 de octubre de 2008

La experiencia TOTAL de fumar un Habano


En esta ocasión, no voy a reseñarles la cata de algún puro en particular, sino que más bien voy a entrar en detalles de diferentes aspectos que se deben tomar en cuenta a la hora de disfrutar un buen tabaco.

Vamos a empezar hablando del momento correcto. El puro cubano hecho a mano de tripa larga representa el producto total del trayecto de una semilla de tabaco profundamente plantada en el rico suelo cubano, cosechado a mano, secado de manera natural y lentamente en una atmósfera pletórica de humedad para luego ser ensamblado con destreza por parte de hombres y mujeres llenos de arte al 100%. Cada cigarro es una obra maestra única que lleva en sí las tradiciones y experiencias acumuladas en más de cinco siglos de historia. Fumar estos cigarros es un privilegio, puesto que tú serás quien dé el último paso de este memorable trayecto. Trata a tu cigarro con el respeto que se merece. Fuma solamente cuando estés listo y te sientas confortable.

Un consejo: los puros cubanos tienen una tendencia de ser más fuertes y decididamente más complejos que los puros producidos en cualquier otra parte del mundo. Cuando comiences a fumar habanos originarios de Cuba, ¡jamás lo hagas con el estómago vacío! Sé lo que te estoy diciendo.

Hablemos ahora de los primeros gestos al efectuar el deleite de fumarse un puro. Tómate el tiempo para descubrir tu cigarro; recuerda que es el resultado de años de mano de obra experta. Tócalo; levántalo, siente el peso, pínchalo para revisar su construcción. Observa; coloración de la capa, capa aceitosa o no, manchas de sol, venas protuberantes. Huele; dale una profunda olfateada a tu cigarro, el aroma del tabaco es cálido y reconfortante. Cada cigarro que fumes tendrá un carácter y aspecto propios; no existen dos puros iguales.

Otro consejo: para ayudarte a formar y almacenar tus archivos de observaciones personales, gustos y disgustos, anota tus comentarios en un diario de puros, o simplemente en una hoja de cálculo Excel.

Revisemos ahora el corte. Esta es una de las partes más delicadas al fumar un puro y en la cual se debe tener mucho cuidado efectuando cortes. Si cortas demasiado bajo provoca que el cigarro se desenrolle; un corte demasiado arriba de causa un tiro malo y difícil. Un habano debe cortarse justo arriba de la línea del remate, apenas antes de que el extremo curvo del cigarro comience a enderezarse. El propósito es crear un corte limpio que asegure una apertura suficiente para fumar, pero sin dañar la estructura de la capota que envuelve la tripa de tabacos.

Consejo para el corte: para cigarros de forma piramidal, torpedo o perfectos, utiliza un cortador de hoja sencilla o doble. Para las demás formas prueba cortando con el perforador o con la navaja en "V"; estos cortadores mantienen los amargos alquitranes en el extremo profundo del corte, lejos de tu lengua. Supongo que casi todos hemos saboreado la amargura de los alquitranes acumulados donde los labios besan el tabaco; ¡guácala!

Pasemos ahora al momento de la verdad, el encendido. El ritual de encender tu cigarro involucra dos principios muy importantes uno, el instrumento utilizado y dos, el disfrute que experimentas a partir del primer tiro de tu habano. Es preferible utilizar un encendedor de butano (el trabajo se facilita mucho si utilizas un encendedor de soplete), cerillos de madera o delgadas tiras de cedro previamente encendido. Jamás utilices un encendedor de petróleo diáfano (vulgo Zippo), una vela o cerillos de cera, puesto que todos estos imparten olores que el cigarro absorbe muy rápidamente. El segundo principio es recordar que tu cigarro debe ser encendido con paciencia y de una manera controlada y uniforme. Asegura que el extremo de tu cigarro esté completamente encendido (un círculo completo y rojo cuando tires de él). Pocas cosas arruinan más el disfrute de un habano que un puro mal encendido.

Un importante consejo al encender: trata de no tirar demasiado rápido ni demasiado vigorosamente cuando enciendas tu puro. No sólo estarás sobrecalentando tu cigarro, sino que tú mismo podrías estarte oxigenando de más - provocando un casi seguro mareo. Y vaya que éste no es un buen principio para lo que se supone es un momento de relax total fumando lo que debiera ser un puro para recordar.

Gozar un puro cubano es una experiencia que debe ser apreciada por medio de todos tus sentidos. Es una experiencia holística, total. Toma tu tiempo y llega a conocer a tu acompañante de los próximos minutos, recuerda que vas a pasar un momento de relajación con ese puro. Recuerda también que tu cigarro estará evolucionando y desarrollándose a lo largo del tiempo que lo fumas. Desafía a tu paladar para intentar identificar y distinguir entre los diferentes sabores y aromas. Esta es la esencia del trayecto que representa hurgar en la rica cultura de un cigarro cubano.

Consejo: otra de las ventajas de anotar tus preferencias en cuanto al sabor, aromas y potencia es que podrás encontrar el estilo de cigarro que mejor se adapte a tu paladar, para cualquier ocasión. El objetivo de cualquier aficionado al puro es encontrar EL cigarro. Lo he dicho muchas veces en mis anteriores reseñas, el amor por los puros es un tema demasiado subjetivo. Hay quienes, teniendo todo el oro del mundo, están infinitamente más satisfechos con un puro dominicano de tres dólares, que con un Cohiba Sublime Edición Limitada de $50 o más.

Todo lo que bien empieza, bien acaba. Un habano no es ningún cigarrillo. A llegar el final de tu deleite, deja que tu cigarro se extinga naturalmente. No hay ninguna necesidad de triturar a tu último acompañante hasta su muerte. Después de todo, espero que ustedes dos hayan recién disfrutado de unos buenos minutos juntos.

Último Consejo: entre más cigarros habanos pruebes, más experimentado se volverá tu paladar. Entre más experto tengas el paladar, mucho más placer podrás sacarle a tu cigarro cubano. Por lo cual la moraleja es: ¡a fumar se ha dicho!

Pronto regreso con más reseñas. Me acaban de llegar dos cajas de cubanos: Partagas Short Panatelas, “Party Shorts”, y un interesante Saint Luis Rey Serie A. Una vez que reposen el sueño de los justos en la caja humidificadora, les cuento qué tal.

1 comentario:

Daniel dijo...

Apenas me nacio el interes por los puros y estuve navegando por unos 30min. y vi una guia de puros , ahi descubri entre otras cosas que solamente los puros de cuba se les conoce como habanos por su denominacion de origuen, que hay muchos falsos, sin embargo disfrute mucho de este blog y me convencio totalmente de disfrutar de un buen habano.