lunes, 22 de diciembre de 2008

King B de Arturo Fuente, bueno, pero algo le falta

Hola a todos los que siguen el blog. Como el año se acaba y pronto los compromisos propios de las fechas no van a dejar ni tiempo de escribir, les reseño uno de los últimos que he fumado, el controvertido "King B", de la casa dominicana de Arturo Fuente. Esta tabacalera, sita en la ciudad de Santiago, es dirigida por el equipo de padre e hijo de Don Carlos y Carlos "Carlito" Fuente, quienes son hijo y nieto respectivamente del legendario Arturo Fuente, quien emigró de Cuba a los EEUU a comienzos del siglo 20.
Es un puro de construcción superior, surgido a partir de las colecciones privadas de los dueños, con una mezcla desconocida de tabacos de su propia vega, la aclamada Chateau de la Fuente, envuelta en una capa colorado maduro procedente de las plantaciones ecuatorianas de la familia Oliva. Es un puro hermoso, de 6 pulgadas por 54 de anilla, que se suponía iba a ser el cañonazo de la casa Fuente hacia 2005, cuando salió al mercado.
Fue presentado con fanfarria y mucho alboroto, dado su enfoque elitista, pero desafortunadamente no ha cundido aún en el gusto de los conocedores -- de los cuales no me considero ni cercano a serlo.

(fotografía cortesía de Andrew Welch, "Moki", usada con permiso del sitio www.vitolas.net)
Lo primero que llamó la atención fue su tiro demasiado apretado; a veces sentía que necesitaba de una aspiradora para sacarle algo de humo al cigarro, incluso necesité perforarlo en más de una ocasión con un palillo de dientes para tratar de abrirlo. Fue una de las últimas noches agradables de diciembre del 2008. Además, tuvo problemas de combustión, corriéndose de un lado, aunque debo aclarar que se corrigieron dándole su tiempo.
Posee ricos sabores de cacao y café entero tostado, pero los problemas de tiro le restaron al deleite de los sentidos. Y aunque el momento era idealmente tranquilo, el puro nomás no cumplió con lo que prometía. Ni modo, a veces así pasa. Quizás dejándole otros dos años de reposo pueda abrirse a la gama de experiencias que buscaban los Fuente.
Cuenta la leyenda que en el barrio Ybor de Tampa, Flórida, donde emigraron muchos cubanos en los albores del siglo 20, había un barecito de mala muerte donde se reunían los torcedores de puros al final de su jornada laboral a descansar y tomar unos tragos antes de volver a casa. El nombre de ese bar era "King B", y de allí la idea de recrear en este puro aquellas tardes de amistad y buenos momentos.
Démosle a éste puro la oportunidad de redimirse. Lo volvemos a reseñar en 2011.
A quienes lean esto, les deseo una hermosa Navidad, donde el centro debe ser Jesús, quien vino a tender un puente entre el Creador y el mundo pecador para pagar por nuestros pecados y alcanzar la vida eterna.
Y que 2009 sea colmado de bendiciones de toda clase para todos. Así sea...

domingo, 14 de diciembre de 2008

Desde Canadá... mi orate amigo Wayne


Aunque esta no va a ser una reseña de puros propiamente, sé que les va causar demasiada risa ver la foto que acompaña al texto. Hacia finales de noviembre trabajamos por última este año mi querido amigo Wayne Ruddock y su servidor, despidiéndonos en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM). Como este año Wayne se portó espléndido conmigo regalándome un par de excelentes botellas de malta escocesa, incluso una añejada 21 años, lo menos que podía hacer era devolverle el favor con algunos de los puros de la colección, entre los cuales estaba un suculento Partagas Serie D No. 4, el famoso PSD4.
Entrando en detalles, Wayne apenas tiene un año fumando puros; a fuerza de juntarse conmigo y con el afán de tener compañía en las largas semanas de trabajo fuera de casa que compartimos, inicio su aventura con los puros en Villahermosa, en noviembre de 2007. El único problema es que siempre ha comprado puros más bien tirando a "chafas", y de menos de 50 dólares la caja. Pero este noviembre me prometió que cambiaría, así que le regalé un buen surtido de Habanos con la fuerza característica de la isla de Cuba: Punch, Hoyo de Monterrey, Montecristo, un par de Cohiba y tres PSD4. Esperaba que un día me escribiera para quejarse, pero no... dice que el PSD4 le encantó, lo cual me da gusto. Pronto le extenderé su certificado de graduación hacia las ligas mayores de los Habanos.
Los dejo, pero no se pierdan esta foto, tomada el domingo 14 de diciembre, en el patio de su casa en Kamloops, Columbia Británica, unas 4 horas al oriente de Vancouver. No se espanten... es un ser humano!!!

viernes, 12 de diciembre de 2008

A mis 3,247 lectores: ¿Pá cuándo?

A ver, a ver... ¿qué no quedamos en vernos para echar humo? Es diciembre de 2008, el año está acabando y los días se agotan para juntarnos a conocernos en el changarro de Bárcena para cotorrear y fumarnos algunas horas en hermosa armonía y con buenas libaciones... ¿tons' qué?

sábado, 6 de diciembre de 2008

Don Remo No.5, un Mexicano con interesantes recuerdos



Justo esta semana se cumple un año de que visité la fábrica de puros "Don Remo", cuyas oficinas están en Villahermosa, Tabasco, con centro de manufactura en Nacajuca, en las afueras de la capital tabasqueña.
Les comento un poco de historia. Durante uno de tantos viajes de trabajo como traductor-intérprete, estuvimos mi amigo y compañero aficionado Wayne Ruddock y un servidor atendiendo una serie de cursos de termografía infrarroja en diferentes ciudades petroleras de la República Mexicana, incluyendo por supuesto Villahermosa, recién devastada por las terribles inundaciones de noviembre de 2007. Íbamos a estar dos semanas en Tabasco y una más en Coatzacoalcos, y precisamente en el fin de semana de intermediación entre las dos ciudades, teníamos la intención de visitar San Andrés Tuxtla, en Veracruz. Al rentar nuestro coche en Villahermosa, nos dimos cuenta que allí mismo había una renombrada fábrica de puros, Don Remo, así que me dí a la tarea de localizar los medios para visitarla.
Se dieron una serie de afortunadas coincidencias hasta dar con el Ing. Alfonso Loaiza, gerente y propietario de la fábrica. Nos vimos en un sitio céntrico de Villahermosa para de allí emprender los 25 minutos hasta la fábrica. Confieso que iba como niño a la juguetería - me invadía una emoción que no entendía, pero que esperaba con ansia.

Una vez que llegamos a la fábrica, Alfonso nos atendió de manera más que amable, explicándonos todos los detalles de la selección y curado de los tabacos, además del proceso de fabricación. El extasis llegó cuando nos dirigimos a la bodega de producto terminado. Nos vimos rodeados de algunos 6-7 mil puros de todos tamaños y tipos. Aunque es una fábrica más bien pequeña, tiene amplia penetración en el sureste mexicano. Los invito a consultar su página, "www.cigarsdonremo.com", desde donde se pueden hacer pedidos. Sus precios son bastante accesibles, al igual que su calidad.
Compramos varias cajas de las diferentes vitolas, además Alfonso nos recibió con un puro de capa maduro con algunos 8 años de edad para fumar mientras hacíamos el pequeño tour. Por si fuera poco, aparte de las cajas que compramos, salimos de la fábrica un par de horas después con unos 15-18 puros adicionales obsequiados amablemente por el buen Poncho.
En algunas de las fotos se aprecia a Wayne, Alfonso y un servidor. También nos acompañó el Ing. Edgar Olguín, de Pemex.
Ahora bien, pasemos a la reseña del Puro Don Remo No. 5, de la línea regular de la casa. Se trata de un Petit Corona de 5 x 40, con capa más bien rugosa en tonalidad café claro que despedía un interesante aroma a pasto recién cortado al sacarlo de su envoltura de celofán. Confieso que el año de reposo en humidor le sentó muy bien a la caja de Don Remo, porque cuando prendí el primero, allá mismo en la piscina del Camino Real de Villahermosa, no era nada del otro mundo. La caja con 20 nos costó poco menos de 200 pesos, una real ganga para un puro de uso diario.
Definitvamente no es un puro para las grandes ocasiones, pero no obstante se trata de un puro que por su precio es ideal para salidas a pescar, cazar, etc.
Cortó fácilmente y al encenderlo mantuvo la tendencia de aroma a pasto, adicionado con algunos detalles de cedro y café tostado. Una característica interesante fue su copiosa cantidad de humo para una vitola tan pequeña. Durante 45 minutos no necesitó ningún retoque ni reencenderse. Su ceniza, de un gris verdoso, cayó hasta pasados los dos centímetros. Fue acompañado con un vaso de agua para no enmascarar los sabores del puro. Sí... efectivamente, se trata de un puro con sabor un tanto rústico, pero hay otros que son tres veces más malos a pesar de costar tres veces más. Son buenos, no llegan a niveles extraordinarios, pero se aprecia el amor de la familia Loaiza por la hoja de tabaco.
Fue una experiencia agradable; un puro que representa el esfuerzo de mexicanos buscando crear un producto competitivo. Los invito a leer la historia de la empresa en la página de Don Remo. Y si hacen pedidos, díganle a Poncho que lo vieron en el blog del loco aficionado de Monterrey.
Nos seguimos fumando...

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Noche de extremos: ¡de lo sublime a lo prosaíco!


Las frescas noches de diciembre son especialmente deliciosas para salirse al patio y con humeante taza de café (descafeínado, plis) disponerse a encender un no menos rico puro y dejar que los problemas se vayan cual humo ensortijándose a los cuatro vientos.
Sucedieron dos cosas esa noche, una buena y una mala. Empecemos con la buena. Revisando qué cigarro sacar del gabinete, recordé que tenía la foto de uno que aún no estaba reseñado: el Fuente Don Carlos No. 4, un Petit Corona de poco más de 5 pulgadas por 42 de anilla. Como todas las vitolas de la marca Arturo Fuente, tenía una construcción impecable, su capa de tonalidad colorado proveniente de Camerún y antojable desde el aspecto visual. Y si eso fue en lo visual, ¡en lo gustativo fue todavía más allá!
Al tacto, tenía suavidad y sutileza en su capa, sedosa y exudando los aceites esenciales que vienen con la edad. No estoy seguro de cuántos años lleva este Don Carlos en su dormitorio, pero sí son más de 3, suficiente tiempo para que se dé el maridaje de los sabores de las distintas hojas que lo conforman.
Una vez encendido, nuevamente deja ver todo lo que comprende la legendaria casa Arturo Fuente, de la República Dominicana: delicioso sabor a lo mejor del tabaco. Los sentidos se agasajan con matices de maderas tropicales, algo de nueces y un distante dejo de zarzamoras, ¡se los juro... así lo sentí!
El problema con este tamaño de puro es que apenas te estás enamorando y sanseacabó. Eso fue lo bueno de la noche; viene lo malo...
Como aún me quedaba algo de café en el termo, y recordando los insultos de ChefCarlitos, un amigo del alma del sitio www.cigarfamily.com, cuando reseñé este puro meses atrás, me fuí por un Rocky Patel Vintage 1990, también en formato Petit Corona. Como ya estuvo reseñado, ahí lo consultan. Lo prosaíco es fumarse un Fuente Don Carlos y seguirlo con un Patel... ¡es una ofensa!
Después de casi tocar el cielo con un Fuente, el siguiente puro fue un total y absoluto retroceso. Es análogo a admirar un Picasso y voltear después a un dibujo de jardín de niños. ¡Error!
Si se van a fumar varios puros en una misma noche, la recomendación es -- al estilo de las grandes piezas sinfónicas -- empezar con suavidad y desarrollar la velada "increscendo" hasta alcanzar el climax. Este Don Carlos debió ser secundado por al menos un Cohiba, por no decir un poderoso PSD4. Ni modo, mi error.
Saludos y seguimos echando humo...

lunes, 1 de diciembre de 2008

RASS – Ramón Allones Specially Selected… ideal para iniciar Diciembre


Justo al iniciar el último mes del año, es momento de comenzar a recordar las muchas cosas realizadas durante 2008, incluyendo aquello que solemos no tener en la memoria. Recién terminaron los norteamericanos su festividad del Día de Gracias, que en mi particular punto de vista, es una celebración muy válida para hacer un balance del año, antes de entrar en la recta final y ponerse a planear qué queremos hacer para el año que se acerca. Pero eso es preferencia personal. Con decirles, amigos y amigas lectoras, mis hijas – ambas vegetarianas – se dispusieron a preparar un menú de “Thanksgiving” totalmente vegetariano, y no sólo eso, sino que fue “vegan”, o séase que sin ningún producto animal: ni leche, huevo, queso ni nada de nada… ¡puras hierbas! Confieso que no estuvo del todo mal, pero que no lo sepan porque sigo siendo fiel aficionado a mi delicioso New York strip steak.
Para esta ocasión voy a describirles uno de los primeros puros Habanos que compré, el legendario Ramón Allones Specially Selected, uno de los robustos más populares de todo el mundo, conocido entre los cuates del www.cigarfamily.com como el RASS.
Como buen robusto, tiene la medidas reglamentarias del vitolero cubano, de 5 pulgadas por 49 de anilla. Su capa es oscura y plena de sabor y combustión. En sus inicios fue fabricado en la casa Cifuentes, dueños entonces también de la marca Partagás, donde también se tuercen los PSD4.
Su historia data de 1837, y entre sus curiosidades destaca que fue el primero en vestir decorosamente las cajas de sus puros para distinguirlos de entre los demás.
Al probarlo, destaca de inmediato su sabor fuerte – aún antes de encender. Apenas tocan los labios esta maravilla y se aprecian los matices de tabaco bien añejado y mejor curado. Al cortar, se vislumbran los diferentes tabacos de la combinación, perfectamente acomodados en abanico como dictan los cánones de la excelsa manera de hacer los puros en Cuba de mis amores.
Antes de describirles los sabores, debo confesar que en este caso, el momento fue lo que definitivamente realzó el goce de este RASS. Saqué la laptop al patio, metí un DVD que me regaló mi gran amigo y también aficionado Wayne Ruddock, de Canadá, y me transporté a La Habana. La película era la aclamada “Buena Vista Social Club”, una suerte de documental sobre los grandes músicos cubanos encabezados por Compay Segundo y Omara Portuondo. Ya se imaginarán… sólo faltó que sacara el ron que tengo por allí, pero no se me apetecía.
Escuchando al lado de mi esposa los hermosos sones de la cauda de estrellas de la música de todos los tiempos, el disfrute del RASS fue más allá de lo normal.
Como dije, al cortar se sintieron aromas de tabaco en su mejor momento. Pude apreciar sensaciones de pasto cortado y algo de dulzura, pero que no se reflejó posteriormente al encenderlo. Una vez pasado por el fuego, y tras esperar algunos segundos para disipar la posible contaminación del butano, fue un agasajo. Sí, se trata de un robusto algo costoso – aproximadamente 15 dólares, pero que bien vale la pena en la compra por caja para guardarla por varios años, dado que este Habano alcanza su punto a los 5-6 años de fabricado.
Insisto, estuvo pleno de sabores, destacando el anís y algo de té aromático. A la mitad, dejó ver todo el poderío que lo tiene caracterizado como uno de los puros de más fuerte sabor surgido de Cuba. Sin perder nada de su esencia aromática, el RASS fue derivando en un marcado sabor a cedro y café cremoso, sin perder poderío.
Para terminar, gracias a Sergio Irma, residente de Aguascaliente, quien estuvo de visita en Monterrey y no pudimos conectarnos para echar humo por estar un servidor en DF. Para todos los demás lectores, esta es la semana indicada para vernos – posiblemente jueves o viernes – y disfrutar de una buena sesión de aromático humo.
Casi siempre que enciendo un RASS resulta en una experiencia inolvidable; ésta, no fue la excepción. Saludos a todos…

jueves, 27 de noviembre de 2008

Ashton Aged Maduro 50 - ¡Un dulce y oscuro monstruo!



Desde Tlalnepantla, Edomex, y a punto de terminar el año laboral - mi giro tiene una vigencia de aproximadamente 11 meses, de mediados de enero a mediados de diciembre - y estuve analizando algunos de los mejores puros que he fumado en el año, y llegué a recordar el gigantesco Ashton Aged Maduro No. 50, una bestia de casi 7 pulgadas por 54 de anilla. Como podrán ver en la foto, en comparación con la moneda, es un enorme Doble Corona fabricado por la Casa Arturo Fuente para la familia Levin, de la prestigiada tienda Holt's de Filadelfia.
¡Un monstruo de cigarro! Impresiona por su tamaño, pero más por su suavidad y ricura.
El que me fumé lo tenía desde hacía 4 años cuando en mi foro de aficionados gané una quiniela del torneo Masters de golf. De hecho me llegaron 2 de estos gigantes, pero uno desapareció casi al llegar. Lo que sí me di cuenta fue que este con reposo tuvo mejor combustió que el original de 2004, principalmente que no hubo enrollamiento de la hoja de la capa.
Hablando ahora del sabor... sobresaliente, dulce, sí, pero muy refinado y lleno de sutilezas. Fue uno de esos cigarros en los que se podía palpar lo que a veces se escribe en los medios especializados "indicios de vainilla y crema con canela". En este caso, sí se pudieron destacar los sabores reales debajo del poderoso, pero refinado sabor a tabaco. Su combustión fue buena; en ningún momento se calentó, y fue una delicia fumarlo. Por supuesto, entre más años mejor, pero por lo que me han escrito alguno de los amigos de www.cigarfamily.com, aún frescos saliendo de la caja son un manjar hecho humo.
Pronto voy a estar escribiendo con más frecuencia al bajar la intensidad del trabajo. Por lo pronto, ¡fúmense uno bueno!

domingo, 2 de noviembre de 2008

Una semana de locura, y de remate... un buen puro


Antes de contarles del puro que se reseñará hoy, debo confesarles que no sé ni porque estoy escribiendo. La semana que recién termina, la última de octubre, fue una auténtica prueba de resistencia física y estomacal. Empezó muy temprano el lunes para salir a las 6 y media de la mañana hacia el DF para interpretar una reunión de una importante constructora con un funcionario de primer nivel del Banco de México. Al terminar, a medio día, lánzate a Toluca para pernoctar allá y también traducir un anuncio de fusión de dos empresas multinacionales. Debía regresar a MTY -- lo cual hice -- esa tarde para tener algunos días arreglando pendientes normales de oficina, a no ser que me llaman para atender otros eventos en Hermosillo el miércoles, y en DF el jueves y viernes. Ya sabrán... regreso a MTY nomás a cambiar de "chones" y a la madrugada siguiente, sale loco traductor para Hermosillo. Trabajo esa noche en un evento comercial y la máñana del jueves, pa'l DF se ha dicho.
Lo realmente bueno de esto fue que al terminar cada evento, pude escaparme tantito para disfrutar de la sensación de un buen puro. Y de eso voy a hablar este domingo.
Afuera del hotel en Hermosillo, a las 10 y media de la noche, saqué un querido Avo Signature en vitola Robusto, de 5x50.
La característica que más se aprecia de buenas a primeras en todos los puros de esta marca es su impecable y refinada construcción. La hoja de la capa es tersa, suave al tacto y de una tonalidad hermosa. La línea Avo lleva el nombre de Avo Uvezian, pianista y compositor -- y por supuesto entusiasta de los puros. El hombre pisa ya los 80 y pico de años, y sigue tan activo como siempre. Aunque sus puros principalmente son de cuerpo suave, son de un sabor pocas veces igualado fuera de Cuba; cabe mencionar que son maquilados por la casa Davidoff en República Dominicana.
Otra de las constantes de esta marca es el volumen tan denso de humo que produce al disfrutarlo. Y aunque no soy del todo aficionado ahora a los puros suaves, el sabor de la casa Avo es lo que me sigue atrayendo cuando se busca dar un respiro al paladar.
Sobra decir que estéticamente se trata de una belleza. La línea Signature (insignia, en español) es la que el mismo compositor y pianista desarolló en compañía del maestro mezclador Hendrik Keldner, siendo la segunda más fuerte de la casa, sólo detrás de la afamada Avo Domaine.
Si lo llegaran a encontrar, deben probarlo. Pareciera ser monotono, porque su sabor no cambia durante el desarrollo, pero -- reitero -- ¡qué sabor! Todo el puro pueden apreciarse notas de cremosa suavidad, algo de ahumado y un dejo de canela que lo hace digno de disfrutarse en compañía de una buena taza de café capuccino.
Aí' se las dejo. Salgo de nuevo al DF en unas horas...

miércoles, 22 de octubre de 2008

Party Shorts... pequeño con poder!


Muchos de los grandes aficionados al puro consideran una aberración fumarse un Habano con menos de 5 años de añejamiento. ¡Así tendrán de dinero! Aunque un servidor empieza a adentrarse en ese mundo de los coleccionistas, no tengo la paciencia ni disciplina para esperar tanto antes de abrir las cajas.

Como les dije en la anterior intervención, a principios de mes me llegaron dos cajas de cubanos, una de ellas, Partagas Shorts, o Party Shorts, es la que me ocupa esta noche de primer juego de la Serie Mundial 2008.

Se trata de un interesante cigarro, corto, delgado, pero pleno de sabor y potencia. Apenas rebasando las 4 pulgadas de largo, por 42 de cepo, bien construido, de impecable capa en tono café ligero. Desde que abrí la caja se pudieron percibir las notas de pimienta negra y nuez moscada, aunado al marcado aroma a cedro proveniente de la delgada lámina que protege el mazo de cigarros elegantemente envuelto en lazo de seda amarilla, típica de la presentación en gabinete de 50 unidades.

Y si eso fue antes de cortar y encender, ya supondrán una vez que se procedió a meterle calor al proceso. ¡Una potente delicia! Una rica y floja noche de domingo, mi concuño y un servidor encendimos sendos puros acompañados de una humeante taza de café cargado. Lo bueno es que fue una delicia como pocas; la mala es que el concuño no es tan diestro en los puros, así que ¡se dio una mareada de aquellas! Mi cuñada dijo el lunes siguiente que se fueron de casa porque le había bajado la presión, pero de inmediato supe qué había pasado: el aparentemente inofensivo Party Short había hecho de las suyas.

Vuelvo al habano: un deleite a los sentidos, hasta el oído por las exclamaciones de júbilo que proferí en cada fumada. Los sabores iniciales fueron de hierba fresca, que dieron paso luego a un cierto indicio de frutos secos, predominando arándanos secos. Hacia la mitad de este corto cigarro se aparecieron sabores propios de su potencia: más pimienta y cuero. Fue difícil desprenderme del Short, pero se me estaban quemando los dedos.

No quiero pensar qué puede pasar cuando se dejan descansar por unos 5 años. Espero en Dios contarles la experiencia... Saludos

viernes, 17 de octubre de 2008

La experiencia TOTAL de fumar un Habano


En esta ocasión, no voy a reseñarles la cata de algún puro en particular, sino que más bien voy a entrar en detalles de diferentes aspectos que se deben tomar en cuenta a la hora de disfrutar un buen tabaco.

Vamos a empezar hablando del momento correcto. El puro cubano hecho a mano de tripa larga representa el producto total del trayecto de una semilla de tabaco profundamente plantada en el rico suelo cubano, cosechado a mano, secado de manera natural y lentamente en una atmósfera pletórica de humedad para luego ser ensamblado con destreza por parte de hombres y mujeres llenos de arte al 100%. Cada cigarro es una obra maestra única que lleva en sí las tradiciones y experiencias acumuladas en más de cinco siglos de historia. Fumar estos cigarros es un privilegio, puesto que tú serás quien dé el último paso de este memorable trayecto. Trata a tu cigarro con el respeto que se merece. Fuma solamente cuando estés listo y te sientas confortable.

Un consejo: los puros cubanos tienen una tendencia de ser más fuertes y decididamente más complejos que los puros producidos en cualquier otra parte del mundo. Cuando comiences a fumar habanos originarios de Cuba, ¡jamás lo hagas con el estómago vacío! Sé lo que te estoy diciendo.

Hablemos ahora de los primeros gestos al efectuar el deleite de fumarse un puro. Tómate el tiempo para descubrir tu cigarro; recuerda que es el resultado de años de mano de obra experta. Tócalo; levántalo, siente el peso, pínchalo para revisar su construcción. Observa; coloración de la capa, capa aceitosa o no, manchas de sol, venas protuberantes. Huele; dale una profunda olfateada a tu cigarro, el aroma del tabaco es cálido y reconfortante. Cada cigarro que fumes tendrá un carácter y aspecto propios; no existen dos puros iguales.

Otro consejo: para ayudarte a formar y almacenar tus archivos de observaciones personales, gustos y disgustos, anota tus comentarios en un diario de puros, o simplemente en una hoja de cálculo Excel.

Revisemos ahora el corte. Esta es una de las partes más delicadas al fumar un puro y en la cual se debe tener mucho cuidado efectuando cortes. Si cortas demasiado bajo provoca que el cigarro se desenrolle; un corte demasiado arriba de causa un tiro malo y difícil. Un habano debe cortarse justo arriba de la línea del remate, apenas antes de que el extremo curvo del cigarro comience a enderezarse. El propósito es crear un corte limpio que asegure una apertura suficiente para fumar, pero sin dañar la estructura de la capota que envuelve la tripa de tabacos.

Consejo para el corte: para cigarros de forma piramidal, torpedo o perfectos, utiliza un cortador de hoja sencilla o doble. Para las demás formas prueba cortando con el perforador o con la navaja en "V"; estos cortadores mantienen los amargos alquitranes en el extremo profundo del corte, lejos de tu lengua. Supongo que casi todos hemos saboreado la amargura de los alquitranes acumulados donde los labios besan el tabaco; ¡guácala!

Pasemos ahora al momento de la verdad, el encendido. El ritual de encender tu cigarro involucra dos principios muy importantes uno, el instrumento utilizado y dos, el disfrute que experimentas a partir del primer tiro de tu habano. Es preferible utilizar un encendedor de butano (el trabajo se facilita mucho si utilizas un encendedor de soplete), cerillos de madera o delgadas tiras de cedro previamente encendido. Jamás utilices un encendedor de petróleo diáfano (vulgo Zippo), una vela o cerillos de cera, puesto que todos estos imparten olores que el cigarro absorbe muy rápidamente. El segundo principio es recordar que tu cigarro debe ser encendido con paciencia y de una manera controlada y uniforme. Asegura que el extremo de tu cigarro esté completamente encendido (un círculo completo y rojo cuando tires de él). Pocas cosas arruinan más el disfrute de un habano que un puro mal encendido.

Un importante consejo al encender: trata de no tirar demasiado rápido ni demasiado vigorosamente cuando enciendas tu puro. No sólo estarás sobrecalentando tu cigarro, sino que tú mismo podrías estarte oxigenando de más - provocando un casi seguro mareo. Y vaya que éste no es un buen principio para lo que se supone es un momento de relax total fumando lo que debiera ser un puro para recordar.

Gozar un puro cubano es una experiencia que debe ser apreciada por medio de todos tus sentidos. Es una experiencia holística, total. Toma tu tiempo y llega a conocer a tu acompañante de los próximos minutos, recuerda que vas a pasar un momento de relajación con ese puro. Recuerda también que tu cigarro estará evolucionando y desarrollándose a lo largo del tiempo que lo fumas. Desafía a tu paladar para intentar identificar y distinguir entre los diferentes sabores y aromas. Esta es la esencia del trayecto que representa hurgar en la rica cultura de un cigarro cubano.

Consejo: otra de las ventajas de anotar tus preferencias en cuanto al sabor, aromas y potencia es que podrás encontrar el estilo de cigarro que mejor se adapte a tu paladar, para cualquier ocasión. El objetivo de cualquier aficionado al puro es encontrar EL cigarro. Lo he dicho muchas veces en mis anteriores reseñas, el amor por los puros es un tema demasiado subjetivo. Hay quienes, teniendo todo el oro del mundo, están infinitamente más satisfechos con un puro dominicano de tres dólares, que con un Cohiba Sublime Edición Limitada de $50 o más.

Todo lo que bien empieza, bien acaba. Un habano no es ningún cigarrillo. A llegar el final de tu deleite, deja que tu cigarro se extinga naturalmente. No hay ninguna necesidad de triturar a tu último acompañante hasta su muerte. Después de todo, espero que ustedes dos hayan recién disfrutado de unos buenos minutos juntos.

Último Consejo: entre más cigarros habanos pruebes, más experimentado se volverá tu paladar. Entre más experto tengas el paladar, mucho más placer podrás sacarle a tu cigarro cubano. Por lo cual la moraleja es: ¡a fumar se ha dicho!

Pronto regreso con más reseñas. Me acaban de llegar dos cajas de cubanos: Partagas Short Panatelas, “Party Shorts”, y un interesante Saint Luis Rey Serie A. Una vez que reposen el sueño de los justos en la caja humidificadora, les cuento qué tal.

martes, 14 de octubre de 2008

Zino Platinum Scepter - Chubby... interesante chaparrito


Para los dos lectores de mi blog (otro aparte de mí, por supuesto) debo confesarles que he andado un poco de capa caída en las semanas recientes debido a los nubarrones de tormenta que se ciernen sobre la economía mundial; ¡Qué zarandeada se están llevando los mercados después de los años de codicia sin freno! Bien merecida que nos la tenemos.
Pero, volviendo a lo que nos toca, en esta mañana serena de martes de octubre, con las series de campeonato de las Mayores en plena ebullición, voy a describirles las sensaciones producidas a partir de un singular puro dominicano, el Zino Platinum Scepter, en su tamaño Chubby. Dentro del vitolario cubano tradicional, a éste se le conocería como un doble perfecto, debido a su remate en punta en los dos extremos. Una especie de ovoide elongado que despertó mi interés desde que lo vi anunciado en 2003, aunque su precio no me terminaba de convencer, casi 20 dólares la unidad, y esto tratándose de un puro realmente pequeño en tamaño -- apenas 4.5 pulgadas por 54 de cepo en su porción más abultada. Pero, en fin, lo compré para las bodas de oro de mis amados padres, en diciembre de 2004, aunque lamentablemente no se pudieron disfrutar entonces dado que Mamá decidió no acompañarnos al partir hacia la vida eterna un mes antes del festejo.
Lo bueno es que ella está en la presencia de Su Creador, y el propósito inicial para disfrutar del puro se quedó en suspenso por un tiempo, siendo hasta un año después, cuando el que esto escribe llegó a los 50 y decidí abrir el paquete y rostizar uno de los Chubby.
Debo decir que el aspecto de este chaparrito es en verdad una delicia; su capa sedosa de la variedad Connecticut es casi perfecta por cuanto no tiene visibles ninguna protuberancia de las venas. Su aroma previo al encendido es a piel finamente curtida. ¡En verdad es una belleza!
Antes de aplicarle la flama se destacaron sabores en los labios reminiscentes a anis, granos de pimienta negra y nuevamente piel. Al encender, dejó entrever aromas un poco frutales, a manera de los potpourri ue utilizan las esposas para fragantar las habitaciones, pero sin el marcado énfasis aromático. Era como un hálito lejano. Incluso, la segunda vez que encendí una de estas bellezas, estaba sentado en la legendaria tienda "Casa Fuente" en el Caesar's Palace de Las Vegas, cuando Gina, una de las despampanantes bellezas que sirven los coctéles allí, me dijo que para ella ése era un puro más bien suave. ¡Órale! Se supone que lo anuncian como de cuerpo medio a completo. Pero, hay que reconocer que estas chicas de Casa Fuente viven rodeadas de cigarros poderosos.
Esos 35 minutos fumándolo fueron de dicha suprema. ¡Qué clase de cigarro! Lo recomiendo ampliamente; produjo una copiosa cantidad de humo blanco, aromático. Su ceniza fue sólida, cayendo hasta la pulgada. Con éste sí me quemo casi los dedos al querer sacarle hasta el último pedazo de hoja antes de dejarlo extinguirse.
Lo pueden encontrar en los tradicionales sitios de internet de los EEUU, así como en la bien surtida Casa Petrides, de McAllen.
Para ser una opción no-cubana, éste Chubby no le pide nada a nadie. Mi deseo sincero es que esta crisis sea una fuente de oportunidades para todos. Saludos...

sábado, 27 de septiembre de 2008

The Edge... hondureño con poderío y sabor


Cuando se escucha el nombre del hindú-americano Rocky Patel entre los aficionados al cigarro puro, se pueden desatar toda serie de adjetivos. Y con mucha razón, dado que el hombre pasó de ser un propietario de tienda de puros a tener su propia marca, "Rocky Patel", (antes conocida como Indian Tabac, o ITC), pero pasando por una serie de dificultades que por poco le cuestan todo su dinero, además de problemas personales. Pero si algo tiene el hombre es fortaleza y resistencia, lo cual se relaciona a su oferta actual de puros, principalmente producidos en Honduras, y del cual reseñaré el popular "The Edge".
Es una vitola Toro, o Doble Robusto, de 6 x 50, con la peculiaridad de tener una potencia que para algunos es demasiado. Algunos aficionados consideraron un sacrilegio que Patel sacara un puro así, argumentando que estaba sacrificando sabor y gusto en aras de potencia por tener potencia. Y pudieran tener razón, pero el tiempo le dió la razón a Rocky. Confieso que cuando compré mi primera caja de The Edge, estaba un tanto inquieto dado que no sabía qué me esperaba siendo que apenas hacía la transición a puros de sabor y potencia más completos. No me arrepiento. Me quedan solamente dos puros de la segunda caja comprada y por supuesto que voy a estar ordenando más una vez que se estabilicen las finanzas (acabo de hacer un buen pedido de cubanos).
Para darse una idea de lo que es ahora Patel en el mundo de los puros no cubanos, la revista Cigar Aficionado le dedicó un extenso reportaje en su número de Oct-08, y encima le otorgaron una calificación de 92 puntos a su Patel Decade Robusto, la mayor puntuación a un puro de ése número. Es una mezcla en celebración de los primeros diez años de la marca ¡Habrá que probarlo pronto!
Volviendo al Edge, se trata de un puro en verdad atractivo, con la característica de que no tiene anilla en el lugar tradicional, cercano al remate, sino que lo tiene al pie del puro. Su capa es de tono café chocolate, y es de una tersura que invita a tenerlo. Se siente bien en la mano y su aroma antes del encendido es a cuero, cedro y especias, con un lejano matiz a chocolate. Como señalé arriba, su tamaño y peso son agradables en la mano. Corta muy bien, revelando buena construcción y al encender se manifiestan los sabores típicos de la marca: mucha potencia, aunque no es abrumadora. Se pueden percibir sabores que van desde los frutales hasta café bien tostado pasando el primer tercio del puro. La segunda mitad del Edge deja sentir toda la fuerza al acumularse en el tabaco superior los residuos del humo del primer medio, dando un toque de fortaleza impresionante pero, insisto, con sabor agradable.
Desgraciadamente, en nuestro medio el Habano sigue siendo rey, y con justa razón; sí, efectivamente se tratan de los mejores puros del planeta. Pero si alguien quiere realmente variedad, debe darse una vuelta por las tiendasde tabacos de los EEUU (donde es imposible conseguir cubanos por obvias razones) y saborear las muchas variedades de cigarros de nuestras naciones americanas: dominicanos, nicaragüenses, mexicanos por supuesto y, como en este caso, hondureños. El consumidor norteamericano es exigente con la calidad, y en años reciente Cuba no ha tenido mucha calidad - aunque van mejorando. La variedad es conveniente. Saludos y nos leemos pronto...

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Poder y sabor conjugados en Punch



Para todos en la vida llegan momentos de querer disfrutar de algo que no puedes describir, aunque en tu interior sabes muy bien lo que quieres - pero estás imposibilitado de describirlo en palabras. Así me sucedió hace algunas noches mientras ponderaba acerca de qué deseaba para una agradable noche de septiembre, pocas horas antes de dejarse caer el cielo con los aguaceros clásicos de la epoca.
La decisión final no pudo ser mejor - me incliné por un Punch Corona, de 5.5 x 42 de cepo, acompañado esta vez de un rico ron venezolano que me regalaron en mi última visita a la nación bolivariana. Aunque su aspecto no es del todo invitante dadas las venas que sobresalen de su capa, en tono colorado maduro, el sabor es lo que destaca desde que te lo paseas por las fosas nasales: tabaco puro, PURO.
No pude encontrar mi cortapuros favorito, Xikar, así que me conformé con uno barato de 20 pesos comprado en Sanborn's durante alguna excursión foránea y que milagrosamente sobrevivió al "eficiente" escrutinio de los encargados de seguridad de algún aeropuerto nacional. Aún así, cortó bien, dejando entrever la pureza que tanto he elogiado. Apenas encendido, se apreció todo su poderío y muchas de las razones por las cuales este Punch es un favorito europeo.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

¡Davidoff... la epítome de la excelencia en puros!


Durante 5 largos años había conservado en mi humidor un puro muy especial que deseaba fumar en una ocasión memorable. Se trata del Davidoff Millenium Churchill, comprado en octubre de 2003 en Las Vegas, dentro del Hotel Venetian precisamente en la tienda Davidoff a un costado del casino. Esa tarde andaba envalentonado durante mi primera visita a la ciudad del juego en virtud de haber concluido mi participación traduciendo un seminario médico y habiendo ganado 200 dólares en un ratito en la ruleta no me importó gastar 80 dólares en dos puros espectaculares. Uno, el Zino Platinum Crown, se hizo ceniza allí mismo, y éste lo dejé para mejor momento.
El momento adecuado llegó el pasado sábado, recién desempacado de un viaje de negocios a Maracaibo, Venezuela, y al lado de la siempre agradable compañía de mi esposa y unos tragos de Talisker 10 años (Malta Escocesa) en las rocas deleitándonos con el torrencial aguacero en Monterrey, protegidos por el volado del pórtico.
Confieso haberme sentido como padre primerizo, temblando al saber que iba a darle ardiente sacrificio al Davidoff, pero totalmente valió la pena.
La marca Davidoff fue creada por el legendario Zino Davidoff en Cuba hacia 1946. El Sr. Davidoff fue uno de los precursores del boom del puro, siendo primeramente dueño de una de las mejores tiendas de habanos de Europa, localizada en Ginebra, Suiza, fue el favorito de la alta diplomacia concentrada en la ciudad europea. De allí se lanzó a crear su propia fábrica. Siempre fue considerada una de las grandes marcas de La Habana, cumpliendo rigurosos estándares de calidad y excelencia. Al no tener garantizadas las mejores cosechas de tabacos cubanos, el Señor Davidoff y Cubatabaco - entidad gubernamental rectora del tabaco en la isla - decidieron dar por terminada su relación comercial a finales de 1991, cuando Zino ya comenzaba a fabricar sus nuevos puros en la República Dominicana.
La línea Millenium fue lanzada en 2001 ofreciendo un sabor pletórico y poderoso en cuatro elegantes tamaños. Su capa es de origen ecuatoriano y se distinguen por su doble anilla.
Antes de cortar, le dí una buena olfateada a lo largo de sus casi 7 pulgadas, denotando aromas de hierbas olorosas con algo de pasto mojado. Cortó y encendió con facilidad y los sabores de su fumada son casi indescriptibles. Lo comencé a las 9 de la noche para darle fin acercándose a las 11, cuando le restaban menos de dos centímetros en su longitud. ¡No quería acabarlo!
Producía un adecuado volumen de denso humo blanco, y los sabores variaron entre los iniciales de café tostado hasta alcanzar matices de especias y una cremosidad en su sabor postreros.
El costo nominal de estos puros ronda los 230 dólares por 10 unidades por internet, por lo cual haber pagado casi 40 en una tienda de postín en Las Vegas no debe sorprender a nadie.
Espero que con dos publicaciones en un mismo día empiece a contentar a mis 3 lectores. Pronto vuelvo, por hoy me salió viaje de una noche al DF...

Padrón Aniversario Maduro


Justo cuando uno cree que las aguas están calmadas y que nadie se daría cuenta de la extendida ausencia de estas cyber-páginas, ¡pácatelas! me llegan las quejas de que tengo mucho de no escribir reseñas. Colegas aficionados, mil perdones; me dediqué solamente a fumar sin escribir, además de dos o tres proyectos que me tuvieron un poco agitado, como el proceso de conseguir visa de negocios para entrar a Venezuela.
Atendiendo las diversas muestras de extrañamiento por parte de ustedes, voy a iniciar una serie consecutiva de reseñas de algunos puros en verdad fabulosos que he gozado a fecha reciente, comenzando con el nicaragüense Padrón 1964 Aniversario Maduro (PAM, para los cuates), en tamaño de fábrica Diplomático, dentro del vitolario comúnmente llamado Doble Corona, de 7 pulgadas por 54 de cepo. De inmediato destaca la construcción de este puro-puro, hecho totalmente de hoja centroamericana de Nicaragua. La capa, sedosa al tacto en tonalidad maduro chocolate, muestra casi nulas venas protuberantes en su acabado cuadrado prensado en moldes. Esta línea fue lanzada en 1994 en homenaje a los 30 años desde que Don José Padrón, otro expatriado cubano de comienzos de los 60's, se lanzara a la aventura de crear su propia marca de puros en Miami. En los EEUU, donde sabemos que los habanos son fruto prohibido por el gobierno, los cigarros Padrón son sumamente codiciados, tanto, que la fábrica coloca una segunda anilla con número de serie para evitar la piratería (¡ándale! ¿qué dijeron... nomás en México hay piratería, no?).
Aunque el aspecto gigantesco y morenísimo del Padrón puede intimidar a más de uno, su suavidad disipa toda duda. Desde el encendido reveló claros indicios de sabiduría al mezclar. Tiro fácil a pesar de las dimensiones y de lo que tiene que recorrer el humo hasta llegar a los labios. Su sabor manifiesta un rico y dulce equilibrio de grano entero de café tostado, nuez, chocolate y hasta dulce de cajeta (increible, pero cierto). En resumidas cuentas de trata de un cigarro refinado pero sin escatimar poderío. Otra delicia. Su precio no es del todo agradable -- caray, ¡algún defecto debía tener! Cuando se llega a conseguir, ronda los 22-30 dólares. Incluso hay negocios de venta de puros por internet como www.seriouscigars.com, en Houston, que sólo te los venden en limitadas cantidades después de que adquieres un mínimo de 100 dólares de otros productos. A veces los encuentras disponibles en otros web retailers, pero en la modalidad de subasta, como en www.famous-smoke.com, lo cual es un riesgo de terminar pagando hasta 50 dólares por unidad.
No obstante, si se tiene el dinero, el deleite bien vale la pena. Dicen que "París bien vale una misa", un PAM bien vale unos dólares... pronto nos vemos otra vez para aplacar a los ansiosos por conocer más de nuestra afición.

lunes, 18 de agosto de 2008

Cabaigaun, una agradable sorpresa!


Otra de estas tardes calurosas y con lluvia de Monterrey... y como en la TV no hay beisbol de los Cachorros de Chicago hasta el día siguiente, llegó el momento de salirse al patio a encender un cigarro que estaba ansioso por probar. Se trata del Cabaiguan, creado por el inquieto Pete Johnson y mezclado por el ya legendario torcedor cubano José "Pepín" García en El Rey de los Habanos, en su fábrica localizada en Nicaragua.
A la vista se trata de un puro que invita a admirarlo, es realmente hermoso y bien construido; con una sedosa capa en café claro del cual desde el inicio se desprenden aromas a café tostado y piel curtida. En los Estados Unidos se vende en aproximadamente 9 dólares la unidad. Este en particular era un Robusto de 5 1/2 x 52 de anilla. Su ascendencia cubana es notoria en el remate de bandera a triple vuelta, común de los mejores cigarros de la isla.
Cortó con alguna dificultad, quizás debido a que sólo reposó una semana en la caja humidificadora antes de que me venciera la curiosidad por probarlo. Encendió fácilmente y desde el principio de su combustión me dejó pasmado por el reiterado aroma a café tostado, aunque el cuero cedió su lugar para aromas de anís, una vez que llegó al final del primer medio. En cuanto a potencia, realmente esperaba otro portento de poder - como acostumbran los cigarros mezclados y torcidos por Pepín; pero no, éste ejemplar más bien estuvo del lado suave del medio. Fue otra lástima tener que botarlo a los 45 minutos.
Este cigarro bien podría convertirse en uno de los normales de la rotación semanal, desbancando al Por Larrañaga cubano. Su suavidad, combinada con mucho sabor, se antoja para una fresca mañana de diciembre en Monterrey acompañado de un café espresso doble y un buen libro o el diario local.

miércoles, 13 de agosto de 2008

Joya de Nicaragua... súper


En pleno agosto hay pocas oportunidades de disfrutar un puro al máximo; los calores en Monterrey son poco menos que insoportables - dentro o fuera de casa - con una media de 32 grados a las 9 de la noche. No obstante, puede más la afición a la hoja, así que recién recibí un "sampler" de varias marcas nuevas y después de dejarlos reposar en el humidor por una semana para aclimatarse y recuperarse del traslado desde Pensilvania, me dí a la tarea de fumar los primeros para reseñarlos.

El primero que salió de la caja fue el Joya de Nicaragua Robusto Grande, de 5.5 pulgadas de largo por 52 de anilla. Inicialmente, lo que destaca de este "puro" (o sea, hecho totalmente con hoja de un sólo país) nicaragüense es su capa oscura con tonalidad casi de chocolate. Para algunos novatos pudiera representar una intimidación ver una capa en maduro, como fue en mis tiempos de novato; sin embargo es una de las variedades más dulces de tabaco, lo cual se puede palpar una vez que pasa el miedo. Volviendo a la Joya centroamericana, ¡qué delicia de puro! Se trató de un puro ligeramente prensado, de cuerpo medio a potente con, como señalé, una sedosa capa oscura. Muy buen tiro y sabor previo al encendido, predominando un sabor entre madera y leves especias además de cuero bien curtido. Encendió fácilmente y a lo largo de su vida produjo espeso humo blanco que inundaba de aroma el alrededor. La ceniza cayó a los 1.5 cms, aprox., y se terminó en menos de 50 minutos. Para darse una idea de este puro, sépase que la prestigiada revista "Cigar Aficionado", en su edición de agosto 2008, le concedió una calificación de "89", siendo el segundo mejor puro de su categoría.

La fábrica donde se hacen los Joya de Nicaragua es la más antigua de la nación centroamericana, propiedad del político y empresario Dr. Alejandro Martínez Cuenca, quien regresó a su patria después de huir durante los tormentosos e inciertos años del sandinismo. ¡Qué bien que haya retornado para darnos esta delicia de puro... toda una joya de sabor y potencia.

Es una lástima que para los mexicanos muchos de estos puros pasen desapercibidos, opacados en parte por nuestra facilidad de encontrar puros cubanos, además del desconocimiento de muchos sobre la oferta de cigarros de otras latitudes de nuestra América.

lunes, 11 de agosto de 2008

Mezclar un cigarro... un arte excelso


A lo largo de la historia de la fabricación de puros (cigarros), la mezcla de los tabacos se ha convertido en un proceso por demás secreto. Aunque el mezclador crea sus obras maestras en base a los sabores provenientes de diferentes plantas cultivadas a partir de diferentes semillas en variadas regiones, la determinación de la potencia e intensidad de los variados aromas compitiendo por llamar la atención en un cigarro de cierta complejidad es todo un arte. La planta normal de tabaco para puros tiene alrededor de 18 hojas utilizables que se distribuyen entre 5 podas, o cortes. Desde abajo para arriba, a estas podas se les conoce en Cuba como Volado, Seco, Viso, Ligero y Corona. Para alterar el perfil de intensidad de un cigarro, los mezcladores principalmente utilizan las 3 podas intermedias.

La fuerza de cada tabaco se determina por el grosor de cada hoja y este grosor se relaciona en proporción directa a la cantidad de nutrientes que la planta recibe del sol y tierra. Debido a lo anterior, las hojas de la parte superior de la planta poseen mayor textura y sabor al estar más tiempo expuestas al sol. Además, cuando se cosechan, las hojas son pizcadas de abajo hacia arriba en un plazo de dos semanas. Al no estar las podas inferiores de la planta, una mayor proporción de los nutrientes se canalizan a la parte alta de la planta donde las hojas duran más tiempo pegadas a la planta.

Ahora bien, viene la pregunta, ¿cómo utiliza el mezclador este proceso? Depende, dicen los expertos. Si quiere subir la potencia de la mezcla entera, puede "escalar" todas las hojas (esto es, cambiar todo el tabaco de clase Seco por Viso, Ligero, etc.). Sin embargo, y casi siempre, el mezclador cambia solamente algunas de las podas de los tabacos buscando equilibrar los aromas que compiten en el producto final. Otro ejemplo, si las tonalidades dulces de un tabaco de capa procedente de Pinar del Río predominan en el paladar, casi dejando en el olvido algunas de las otras sutilezas de otros tabacos, el mezclador cambia a una poda inferior de la misma hoja de Pinar del Río, o pudiera emplear otras podas superiores de diferentes tabacos (por ejemplo, de la provincia de Santiago) para redondear su mezcla.

Como podrás imaginarte ahora, la mezcla de cigarros de calidad superior va mucho más allá de aventar al azar un montón de diferentes hojas de tabaco. Se pueden acceder a infinitos perfiles de sabor del tabaco cuando se hace énfasis en cierta semilla, plantada en cierta región, en tal o cual finca o vega, de cierto país y en cierta poda de hojas. Quizás por esta misma razón algunas de las mejores mezclas del mundo aún están por descubrirse.

¿Quién quite y dentro de algunos años pudiéramos estar reseñando un puro con capa de la vega Robaina en Pinar, con tripa combinada de Padrón en Nicaragua y de Chateau de la Fuente en República Dominicana y capote de San Andrés Tuxtla, Veracruz?

domingo, 27 de julio de 2008

Perdomo Estate Selection Maduro


Ya para terminar Julio, y con los calores que se desatan en Monterrey, es muy antojable salirse al patio acompañado de un buen cigarro para deleitar el alma y espíritu con la paz que sólo puede dar un Habano.
Para esta ocasión, saqué de la caja un Perdomo Estate Selection Vintage Maduro, ESV 1991 en corto, en tamaño Corona, de 5-1/4 x 45. Dado el calor después de los aguaceros causados por el remanente del ciclón "Dolly", y mientras en el asador se preparaban ricas ahujas norteñas, entre sorbo y sorbo de un delicioso Glenfiddch 15 años regalado por el amigo aficionado canadiense Wayne decidí encender el PESV.
Debo decir que este cigarro resultó una experiencia estética, de aspecto hermoso, sedoso al tacto, con excelente peso y balance en la mano, envuelto en una capa - algo seca - del género Colorado Maduro con un atractivo brillo aunque sin muchos aceites visibles en la misma. El puro de origen nicaragüense estaba levemente prensado.
Cortó con un rápido y certero movimiento del cortador "Xikar", mostrando tiro fácil y... ese sabor en los labios es difícil de describir, digamos que se sentía celestial.
Por cuanto a su sabor y potencia, reflejó una cremosidad en su cuerpo de medio a completo desde la primera bocanada de humo, denso a pesar de la calurosa brisa. Los primeros sabores que destacaron fueron pimienta, café y algo de aroma de cuero en su primer cuarto, donde comenzó a correrse un poco por lo cual lo dejé en paz unos minutos a que se corrigiera sólo. Su ceniza era firme y cayó únicamente en dos ocasiones. Tengo que decir que este puro en verdad me gustó. Aunque los matices de especias bajaron su intensidad a la mitad, se dejaron entrever otros sabores principalmente de chocolate y nueces. Asimismo, al punto medio reveló su verdadero poderío y cuerpo. La última cuarta parte fue un poco caliente, pero creo que fue porque no le estaba dando ni un respiro de lo rico que fue.
Este buen cigarro manifestó mucho carácter y cuerpo. El excelente remate de una excelente semana. Seguimos fumando...

lunes, 7 de julio de 2008

Partagas Lusitania... ¡me tocó el malo de la caja!




Antes de incluir mi reseña, experiencia, personal con este cigarro, prefiero citar lo que un gran amigo, Saka, refiere sobre este normalmente espectacular puro:
"Con sus casi 8 pulgadas de longitud y 49 de anilla, el Partagas Lusitania de La Habana es una de las vitolas más majestuosas jamás creadas. Es un cigarro espendido con acentuaciones de tierra, café, chocolate y especies exóticas que nunca permiten un momento aburrido al paladar. Con cada tiro siente uno más sabor delicioso que con el anterior. Este Doble Corona nunca pelea al fumador con su fuerza, sino que más bien le seduce a manera de sirena encantadora. Es un cigarro magnifico con exquisito aroma que lo mismo atrae hasta al más ingenuo fumador novato al tiempo que deja satisfecho al más decadente experto en Habanos. Aunque fue nombrado en honor al buque Lusitania (nombre durante el imperio romano de la porción de la península ibérica hoy conocida como Portugal), nave por cierto hundida por los alemanes en 1915, esta clásica Doble Corona cubana demuestra ser insumergible..."


Hasta aquí el comentario de Saka. Mi opinión no fue tan favorable. A primera vista, este Doble Corona poseía una tonalidad café clara en la capa, suave como la seda, con algunas ligeras manchas verdosas bordeando la protuberante vena que la recorría a lo largo. Su peso correspondía a la dimensión; cortó fácilmente aunque el tiro previo al encendido era apretado, posiblemente debido a su largo. Antes de aplicarle el soplete no se detectaron sabores ni aromas discernibles. Una vez encendido, su cuerpo era de medio a suave. Para mala fortuna, comenzó a quemarse de manera desigual, corrigiéndose una vez que lo dejé en paz algunos minutos. Todavía más mala pata fue que se empezó a desenrrollar apenas transcurrida una cuarta parte, y luego otra vez a la mitad, que fue cuando decidí aplicarle la eutanasia tabaquera.
En cuanto al sabor y potencia, me duele decir que no hubo nada de nada. Si acaso algunos indicios de pasto. Su ceniza, gris oscura, se desprendía a intervalos de 2 cms. Nunca tuvo buen humo; por más que le succionaba, no salía nada. Me harté de sus problemas de combustión, de estarle chupando tratando de sacarle humo y de que finalmente se desenrrollara inmisericordemente.
Esta fue mi experiencia con el laureado Partagas Lusitania (¡de una caja de 1998!); seguramente me tocó el patito feo de la caja. ¡Ni modo!

sábado, 5 de julio de 2008

Lo nuevo de Cohiba... Maduro 5 Secretos


No es un secreto que Cohiba es la marca de puros emblemática de La Habana desde su lanzamiento mundial durante la Copa del Mundo de España. Y aunque goza de ventas sobresalientes, siguen innovando en busca de ése "plus" que los mantenga en la cúspide. Entre las más aclamadas revelaciones de la marca está la línea Siglo, conmemorando los 500 años del descubrimiento de América - aunque diría yo que tiene más motivos de celebrar el descubrimiento del cigarro puro.
Hoy comentaré sobre el más nuevo lanzamiento de la casa Cohiba, fabricado como todos sus cigarros en la casona de El Laguito en La Habana. Separándose radicalmente de su origen en la capa natural, la espectacular línea "Cohiba Maduro 5" representó una apuesta en frío al adoptar la capa maduro para envolver la mezcla de tabacos de su interior. Cabe mencionar que esta línea apenas vio la luz el año pasado, 2007.
El puro de esta reseña es el Cohiba Maduro 5 Secretos, un pequeño portento de poder de 4.5 pulgadas por 40 de cepo. Esteticamente, se aprecia oscuro y algo rústico, con venas prominentes a lo largo de su reducida dimensión, manifiesta secreciones de los aceites típicos de la hoja maduro, aunque no era homogénea su distribución.
Por cuanto a su construcción, se veía bien torcido con algunos puntos débiles en el remate que se notaba algo apresurado. El cigarro era blando, pero sin notársele falta de tabaco en áreas como otros hechos de manera más al "ahí se va". Cortó bien, y el tiro previo al encendido fue fácil, algo inesperado.
En sabor y potencia, evidentemente un puro de esta juventud indica matices de amoniáco que se disipó una vez encendido. Su parte medular tiene notas vegetales con un leve indicio de tierra húmeda y chocolate amargo, pero distante. Al final mostró alguna dulzura tradicional de la capa de maduro. La ceniza fue débil y quebradiza. Su sabor fue bueno en general, aunque uni-dimensional.
En general, a este puro hay que darle el beneficio del tiempo. Aclaro que este puro fue el primero de la reseña a ciegas del Dr. Wright, de Dallas. Los 13 reseñadores le dimos una calificación promedio de 5.7.

jueves, 5 de junio de 2008

El polémico Rocky Patel tiene algo bueno


Esta vez hablaré de un puro hondureño que hacía tiempo no probaba, el Rocky Patel Vintage 1990. Patel es un hindú-americano que se dio a conocer con la marca Indian Tabac, de opiniones encontradas pero dentro de la variedad de cigarros de cuerpo completo. Hace unos dos años compré un "sampler" de Patel movido por la curiosidad y no me defraudó. Eran en tamaño distinto a este Petit Corona de poco menos de 12 cms por 40 unidades de cepo.
Lo primero que destaca de la línea de puros Vintage es su forma extrema cuadrada prensada ¡totalmente cuadrado! que se logra prensando el puro después de torcido en moldes especiales a la usanza de comienzos del siglo pasado en Cuba. Aunque dice "1990" no nos vayamos con la finta. No tiene tabaco de ése año... por 5 dólares ni lo sueñen.
Por cuando a sabor se refiere, el puro cortó y encendió bien. Su sabor no fue del todo fuerte como presume su creador, pero conservaba matices frutales y florales que sobresalían entre el limpio sabor del puro. La capa, de una hoja maduro casi chocolate, despedía sensaciones a café espresso que, combinadas con las esencias frutales, resultó en un tiempo agradable durante los 70 minutos transcurridos.
Para muchos Patel es sinónimo de mediocridad en el mundo de los puros. Pero si hablamos de persistencia hasta lograr su cometido, pocos hay como él. Es una de las marcas más buscadas por los aficionados casuales de los EEUU quienes, como bien sabemos, no tienen acceso como nosotros los mexicanos a los codiciados Habanos. Su oferta en precio es cómoda para todos los bolsillos y su selección es impresionante. Basta con echar una hojeada a sitios web como famous-smoke.com, o cigar.com, para darse cuenta que manejan infinidad de opciones bajo la marca de Patel.
Seguimos en contacto.

domingo, 1 de junio de 2008

Trinidad Toro... ¡Un momento como pocos!


La última noche de mayo, un sábado relajado y prometedor, me di a la tarea de preparar lo necesario para una noche de placer hedonístico y al buscar en el gabinete de los puros tomé la decisión de sacar uno que tenía tiempo de no fumar: el Trinidad Toro (6-1/8 x 50, 155 x 20 mm), con fecha de fabricación NOV-06 y con dos años en mi cajón.
Esta marca fue creada en 1969, según cuenta Adrián Martínez, ex directivo de Habanos, S.A., y autor del interesante libro "La Enciclopedia Ilustrada" sobre puros cubanos. La marca se utilizó por años solamente para regalos oficiales de parte de la República de Cuba en cajas especiales de 25 y 50 unidades. Tuvieron que pasar casi 30 años, 1998, para que fueran lanzados al mercado de exportación en una cena de postín en el hotel Habana Libre. El nombre es un tributo a la bella ciudad de Trinidad, fundada en 1514 y reconocida por su arquitectura única en la isla.
Posiblemente debido a la fluctuante humedad en mi cajón de puros, este Toro se notaba un poco seco, e incluso la anilla que lo rodeaba estaba floja, afortunadamente no afectó en nada la degustación. A la vista el puro estaba majestuosamente construido, capa uniforme en su tersura y sin venas o protuberancias destacadas. Su remate era en la forma clásica de la triple vuelta cubana y terminada en la típica "cola de marrano" de los Trinidad.
Fue encendido pasadas las 9:20 de la noche, acompañado de un escocés en las rocas. Previo al encendido su aroma era a pasto y no mucho más. Cortó fácil, y el tiro pre-encendido fue igualmente sin obstrucciones. En las primeras bocanadas se distinguieron sabores a bayas, cuero y un anís lejano. De cuerpo medio, en el inicio dejó ver poco humo, aunque estaba sabroso a más no poder y su combustión fue perfecta, apreciándose el anillo de fuego ideal de alrededor de 1/8 de pulgada en la combustión de la capa. Al completar la primera cuarta parte del puro, mejoró su volumen de humo y el sabor dio paso a anís ahora más concentrado y un poco de pimienta. Fue un total deleite a lo largo de los 85 minutos. No necesitó ninguna re-encendida a pesar de varias interrupciones al volver a surtir el escocés y los hielos.
Si tuviera que darle un valor numérico a este puro, rondaría entre 85-88. ¡Cómo me gustó!
Saludos y esperen las reseñas de la cata ciega de 2007...

domingo, 25 de mayo de 2008

Mi primera "cata" de puros a ciegas

En esta ocasión quiero comentarles uno de los eventos relevantes de 2007 en lo tocante a mi afición por los puros. Dentro de foro de aficionados donde comúnmente me congrego, www.cigarfamily.com, uno de los miembros más divertidos y entusiastas, el Dr. Tim Wright, de Dallas, TX, se dio a la tarea de organizar una cata a ciegas de 10 diferentes puros entre amigos que nunca antes - de preferencia - lo hayan hecho. Confieso que salté de emoción ante la posibilidad de ser incluído, pero mi ánimo se vino abajo cuando Timmy, alias SeeGars en el foro, me dijo que estaban cerradas las 10 inscripciones, aunque volví a la vida cuando me avisó de una cancelación.
El procedimiento fue de la siguiente manera: a cambio de 125 dólares, el Dr. Wright envió a cada participante el paquete con los diez puros, sólo que en lugar de la anilla para distinguir a c/u, venía en su lugar una banda de papel azul celeste con un número del 1 al 10. Venían literalmente de todos los colores, texturas y sabores. Cuando fuí a recogerlos a McAllen, donde llegaron, se me hacía agua la boca de la experiencia que estaba a punto de disfrutar.
El compromiso era de fumarse uno por semana, en el orden que nos los envió Tim. Se nos recomendó que en lo posible, el puro de la cata fuera el primero del día, para así evitar alguna influencia en el sabor y la degustación, lo que sí nunca nos dijo fue el líquido con el cual acompañar el puro... por ello, mis acompañamientos variaron desde Malta Escocesa, Diet Pepsi y agua mineral.
Había que calificar a cada puro conforme a los siguientes criterios: a) ESTETICA Y ASPECTO GENERAL, aquí se describía al mejor entender de cada uno de nosotros la apariencia del cigarro; si está muy oscuro, claro, capa rugosa o tersa; olor antes de encender; si se ve añejado o nuevo. b) CONSTRUCCIÓN, Aquí hicimos la medición del mismo para así catalogarlo en su vitola tradicional: Corona, Churchill, Panatela, Doble Corona, Pirámide, Torpedo o Lancero, entre la pléyade de formas que existen; también incluímos aquí lo que hizo el puro al cortarlo, si el tiro fue fácil o dificil antes de encender, además de calificar si el cigarro estaba bien lleno o tenía puntos vacíos o huecos. c) FUERZA Y SABOR, en este apartado se nos pedía describir por separado la fuerza del puro, que podría fluir desde suave y blando, hasta fuerte y de mucho cuerpo haciendo enfásis en los sabores que se apreciaban. Aquí debíamos ir más allá del simple "no sirvió" o "estuvo malísimo"; había que hacer un ejercicio en describir el cigarro. d) APRECIACION GENERAL, se buscaba un número entre el 1 y el 10, siendo 1 algo de lo peor, y el 10 obviamente la excelsitud en la combinación de hojas que dan su sello al puro.
Los puros enviados por el Dr. Wright fueron:
1 - COHIBA MADURO 5 SECRETOS, apenas lanzado en 2007 de Cuba
2 - PARTAGAS LUSITANIA 1998, igualmente cubano
3 - PERDOMO ESTATE SELECCION MADURO, de Nicaragua
4 - HOYO DE MONTERREY DARK SUMATRA EBANO, de Honduras
5 - LA CHINA CUSTOM TORPEDO, hecho por "La China", torcedora de la fábrica Partagas
6 - LA LUNA NATURAL FUERTE, salido de Miami, EEUU
7 - PARTAGAS SERIE DU CONNOSIEUR #3, 1998, de la isla de Cuba
8 - HOYO DE MONTERREY CHURCHILL 1997, cubano
9 - HOYO DE MONTERREY TORPEDO 2003 EDICION LIMITADA, también de Cuba
10 - PUNCH SS#2, 2001, de la tierra de José Martí

Saludos y seguimos animados a divulgar esta afición.

viernes, 2 de mayo de 2008

Ausente durante el mes de abril... ahora de vuelta

Después de algunas semanas de ausencia por motivos de trabajo, vuelvo a las andadas con mi reseña de los puros que estoy fumando, en una labor informativa sobre lo que hay disponible en el mercado.
Hoy toca el turno de comentarles uno de los puros más difíciles de encontrar, más caros que existen fuera de Cuba, y, naturalmente, de los más sabrosos, en opinión del que esto escribe. Se trata del Opus X, Belicoso xXx, fabricado en República Domincana por la casa Arturo Fuente. Comprado en Las Vegas, a $45 dólares, este pequeño Torpedo de 4.7 x 49 es un dechado de potencia, como toda la línea de Opus X, creada por el equipo de Carlos Fuente, padre e hijo, como una muestra de la calidad de los tabacos de la Dominicana empeñándose en crear uno de los primeros "puros" de calidad premium en la isla.

Hasta entonces, los tabacos de la tripa y banda eran los únicos considerados para las mezclas en la nación caribeña, pero las capas, esa fina y delgada hoja que envuelve la mezcla, siempre procedían de otras latitudes, principalmente de Camerún o de los EEUU en el caso de los maduros.
Desde su introducción en 1996, los puros de la Serie Opus X se han distinguido por una potencia impresionante, pero al mismo tiempo de sabor equilibrado. Su capa, del tipo conocido como Rosado, o Colorado Maduro, es cultivada en la propia finca de los Fuente siendo una de las variedades de hoja más cotizadas en todo el mundo, rivalizando incluso con las producidas en la vega del no menos legendario Alejandro Robaina, en Pinar del Río, Cuba.
De inmediato el olfato percibe los matices de bayas y otros frutos en la capa del xXx, distinguiéndose asimismo sensaciones aromáticas de cuero bien curtido. Su tiro es fácil, aunque no demasiado suelto y al encenderlo se desatan toda clase de experiencias producidas por un cigarro de calidad suprema. Humo denso y envolvente, con olores de pimienta y nuez moscada; este es otro de esos puros que uno batalla para soltar, así te estés quemando los dedos.
La calidad de la Casa Fuente es reconocida en todo el mundo, aunque su distribución fuera de los EEUU está muy limitada, hecho que agradecen los conocedores radicados en EEUU porque, si así es escasa la oferta de puros Opus X, uno solo puede imaginarse si los Fuente tuvieran que lidiar con una distribución en todo el orbe.
Los dejo por ahora; espero que algún día tengan la oportunidad de experimentar un Fuente Fuente Opus X, no lo olvidarán, se los aseguro.

martes, 8 de abril de 2008


Comenzando el mes de abril, busque entre mi colección algo que no hubiera probado en algún tiempo, y me topé con una pequeña gema que satisfizo enormemente mis papilas gustativas: un Perdomo Reserva Maduro en tamaño Petit corona, o sea 4.75 x 44. De entrada, la textura de esta agradable mini bomba revelaba interesantes aspectos sobre su construcción. La oscura hoja de la capa, perfectamente lisa, en color chocolate obscuro, manifestaba un aroma adecuado al color, revelando además algunas notas de café tostado en la nariz. Cortó fácilmente, y su encendido fue más que satisfactorio. De tiro fácil, se disfrutó dejando entrever aromas combinados frutales y de hierbas - especialmente nuez moscada, pero con un definitivo matiz a café tostado.
La historia de la fábrica Perdomo comienza en la década de los años 30s en Cuba, con el patriarca Silvio Perdomo, quien desde muy joven inició trabajando en diferentes fábricas de la isla, especialmente la famosísima fábrica Partagas.
Después de los acontecimientos de 1959, la familia se abrió paso hacia los Estados Unidos y posteriormente Nicaragua desde donde su nieto, Nicolás, conocido por todos como Nicky Perdomo, es quien continúa la tradición de excelencia de la familia.
Este Reserva Maduro representa un auténtico "puro nicaragüense" dado que desde la combinación de tabacos de la tripa, hasta la banda, además de la capa son producidos en la nación centroamericana. El precio aproximado al menudeo de este puro ronda los cinco dólares, y es perfectamente adecuado para disfrutarse entre 35 y 45 minutos.
A pesar de las muchas críticas vertidas hacia la fábrica Perdomo por parte de quienes se dicen conocedores del mundo fabuloso de los puros, su oferta de cigarros es interesante y merece disfrutarse.

martes, 25 de marzo de 2008

Trinidad Fundadores... ¡qué delicia!


En un fin de semana de bastante tranquilidad, acompañado de un café negro cargado me dispuse a fumar una vitola Trinidad Fundadores (7,5 x 40). Está fabricado por la casa Trinidad, creada aproximadamente en 1969. Primeramente se utilizó como obsequio oficial por parte de la República de Cuba a dignatarios y autoridades. Su lanzamiento oficial al mercado de exportación fue en febrero de 1998, por lo cual tiene apenas 10 años en el mercado mundial.
Aunque particularmente este tamaño de puro no es de mis preferidos, me resultó agradable especialmente por haber sido obsequiado por un amigo en Japón. La marca Trinidad es fabricada en la afamada fábrica de Él Laguito, donde también se fabrican los legendarios puros Cohiba. De sabor medio así como cuerpo de mediana intensidad, este puro inmediatamente reveló una variedad de sabores que abarcaban desde café tostado, un poco de aliento floral y ciertos indicios de nuez moscada. El primer tercio de este puro probó ser un tanto suave en su cuerpo, el cual fue gradualmente aumentando a medida que la combustión hacía sus efectos en el resto de la vitola, con lo cual a llegar el último tercio dejó entrever un poderío que nada tiene que ver con el aspecto un tanto frágil e inofensivo del cigarro.
No fue fácil despedirme de este puro, especialmente después de haberme brindado poco menos de 50 minutos de un deleite que rayó casi en el éxtasis. Este es uno de esos puros que no debe faltar en la colección de ninguno que se precie de ser amante de la hoja de tabaco.

domingo, 23 de marzo de 2008

Cuban Parejo de Perdomo... nomás así más / menos


A mediados de Semana Santa, y con gran cantidad de tiempo disponible al no salir de vacaciones formales, una noche me dispuse a encender el magno Perdomo Cuban Parejo Belicoso Fino, un gigantesco y gordo torpedo de 6.5 x 60 de anilla... ¡casi una pulgada de grosor tenía esta bestia de cigarro! Su capa era lisa y agradable a la vista, proveniente de la codiciada hoja llamada Rosado, torcido en Esteli, Nicaragua, bajos las órdenes del polémico Nick Perdomo. La familia de puros de la línea Cuban Parejo se caracteriza por sus anillas de grandes espesores - incluso fabrican un verdadero tronco de 10 pulgadas por ¡100! de anilla, equivalentes a poco menos de 3 centímetros.
Una vez que corté el remate, bien hecho por cierto, con mi cortapuros Xikar, el tiro pre-encendido reveló que estaba muy holgado de tabaco. Es difícil torcer un puro de estas dimensiones y lograr un cigarro bien apretado, pero se agradece el intento al menos. Cada inhalada dejaba pasar casi un ciclón. El sabor pre-encendido tampoco dio indicios de mucho, solamente algo de especias aromáticas en la lejanía.
Una vez que se le aplicó flama al pie del puro, dejó ver su cuerpo medio, con sabores de rayadura de cítricos leves, cuero y pimienta. Para un puro de este tamaño, su combustión fue muy veloz, a los 80 minutos de encender, era parte del fertilizante para la jardinera. Claro, uno se siente un magnate de Hollywood fumando algo así, pero en cuanto a sabor, ésta vez Nick dejó mucho que desear. Ni modo. De los puros de Perdomo, me sigo quedando con "La Tradición Reserva Especial" en sus variedades de capa Camerún y Maduro, que luego reseñaré.

martes, 18 de marzo de 2008

Otro Mexicano, no tan malo... ni tan bueno


En una agradable noche de Lunes Santo, dispuesto a encender el asador para preparar un asado para mi esposa y yo, tuve la curiosidad de fumarme un A. Turrent Reserva de la Casa, 5.5 x 50, Torpedo, adquirido en la Tienda Te Amo de San Pedro, Nuevo León. Confieso que no esperaba gran cosa de este puro producido en las vegas de San Andrés Tuxtla, Veracruz, pero quizás mis limitadas expectativas produjeron al fin de cuentas una memorable - aunque muy breve - ocasión de disfrute.
Lo primero que me atrajo fue su aroma y suavidad en la capa; antes de encenderlo brotaron aromas casi florales, sin ser demasiado evidentes. Fue de encedido muy rápido y de combustión como si fuera un bólido de Fórmula 1, un torpedo de estas dimensiones jamás me había durado menos de 45 minutos. Este Reserva de la Casa pasó a mejor vida apenas a los 27 minutos de haberlo puesto bajo la llama, y eso que estaba al mismo tiempo atendiendo el carbón en el asador, lo mismo que el Jack Daniels sobre hielo que paladée.
Por cuanto al puro se refiere, se trataba de un cigarro de buena construcción, excelente aroma y sabor. Aunque de cuerpo muy suave para mi gusto, poseía aromas muy delicados en el paladar, principalmente a cuero y un poco de anís. Lástima que haya sido tan corto en duración porque confieso que estaba disfrutándolo, especialmente porque hacía tiempo que no estaba an contento con un puro de cuerpo suave o medio.
En fin, un Mexicano suave, aromático y delicioso. Ni muy bueno, ni tan malo.

viernes, 14 de marzo de 2008

El Poderoso Montecristo No. 2


En una palabra... WOW! Hace algún tiempo, compré mi primera caja de Montecristo No. 2, un enorme torpedo de 6.5 x 52 de anilla. La caja señala fecha de fabricación en ENE06, por lo cual tiene 2 años. El primero me lo fumé en diciembre de 2006 y fue una especie de decepción porque además de estar estrecho y difícil en el tiro, su sabor no era de lo mejor. Con este antecedente, después de 2 años de dormir en el sueño de los justos en el humidificador, esta noche de marzo de 2008 decidí darle una nueva oportunidad al Montecristo. Cuando hace años escuchaba de amigos que la única forma de disfrutar un puro cubano era con añejamiento, creí que era una exageración; pues vaya qué si me equivoqué. Algunos dicen que un puro cubano necesita entre 3-5 años de reposo para lograr el maridaje de los aceites y sabores dentro del habano, pero como quiera me la jugué con éste, de apenas 2 años en el humidor. El resultado fue una placentera experiencia de sabor y poder. Desde el encendido, reveló que sería formidable. Prendió bien, no necesitó retoque (volver a encenderlo) alguno y su combustión fue perfecta a lo largo de los más de 13 cms que fumé. Y recordando la primera experiencia de 2006, tuve que reencenderlo en varias ocasiones debido a la frescura (léase humedad) de los tabacos entremezclados. La sensación de los sabores en el paladar fue exquisitamente deliciosa. Inició con un marcado enfasis en pimienta negra y piel, para dar paso a la mitad a sabores de caramelo y nuez tostada. A diferencia del fumado en 2006, éste manifestó grandes volúmenes de humo denso y aromático. Lo dejé cuando faltaban algunos 2 cms, pero sin muchas ganas porque este puro asaltaba mis sentidos con mucha determinación. ¡Un placer total!

viernes, 29 de febrero de 2008

Otras dos opciones esta semana...


Aunque creo que nadie está leyendo mi blog, a mí me sirve para ir haciendo un recuento de las vivencias en mi pasatiempo. Esta semana, la última de febrero 2008, fue caracterizada por probar dos puros nuevos en la colección. Como viene siendo costumbre, me llevé una decepción, y después una sorpresa - aunque tuvo visos de casi tragedia.

Empezaré reseñando el A. Turrent Gran Reserva, un Corona de 5.5 x 46 con cierto olor silvestre antes del corte y encendido, y sin nada de nada en cuanto a sabor. Mientras esperaba mis alimentos en una de las tantas plazas de la hermosa ciudad de Querétaro, decidí encender esta vitola que compré en la tienda "Te Amo Shop" en Monterrey, propiedad de una de las hijas del famoso tabacalero veracruzano Alejandro Turrent. Una vez más, me quedó claro que aunque en México se produce tabaco de excelente calidad, falta aún oficio para la elaboración de puros - renglón en el cual hemos sido rebasados por países relativamente nuevos en la confección de puros como Nicaragua y Honduras. Este Turrent resultó un poco caro para los 50 pesos que costó. Acudí a la tienda Te Amo para llevar a un amigo canadiense que dice estar enamorado de los puros de esta marca - pero allí supe que está enamorado de los puros con precio (y calidad) menor a los 2 dólares. Se cumple la máxima... "lo que pagas, recibes". Aunque pagué 50 pesos, su valor percibido en mi persona fue menor a 10 pesos. Ni modo...

Vamos ahora a la sorpresa. A mitad de semana, durante una preciosa noche en la capital queretana, saqué de la caja de viaje un impresionante Sol Cubano Artisan, fabricado en Nicaragua por Tabacalera Fernández. ¡Vaya monstruo! Midiendo un total de 7.2 pulgadas de largo, y con anilla máxima de 60, o sea casi una pulgada en su parte más protuberante, este puro de forma Salomones, tiene la particularidad de estar envuelto en 3 tipos de capa diferente, dándole un aspecto de viejo poste de peluquero: la capa principal es Connecticut, luego una secundaria de Habano 2000, para terminar con un pequeño listón de Maduro (ver foto).

Tiene su pie terminado en forma de "pezón", muy al estilo de la forma de puros llamada "perfecto", y con esas dimensiones se me hizo muy atractivo a la vista con el arreglo de los 3 tabacos en la capa. El corte no tuvo gran problema, pero el tiro se me hizo un poco apretado lo cual presagiaba dificultades una vez encendido dado el tamaño. Efectivamente, al encender fue difícil mantenerlo ardiendo durante la primera 1/2 hora, además de que se "corrió" aproximadamente una pulgada debido al mismo problema mencionado.

Una vez superada la primera cuarta parte del monstruo, y después de ayudarle a la capa con una re-encendida, comenzaron a aflorar interesantes sensaciones de este Sol Cubano Artisan que, dicho sea de paso, no es un puro barato: se vende en 20 dólares c/u. El primer sabor que atacó mi gusto fue de pasto fresco recién cortado, seguido por un leve indicio de anís. Hacia la mitad del puro, cuando los aceites de las hojas se combinaban con los humos de la combustión, aparecieron notas de cuero y algo de lejano chocolate, probablemente originado por la capa Habano 2000, la de color intermedio. El volumen de humo se volvió abundante e intenso en su aroma. Cuando se acercaba la experiencia a los 90 minutos de disfrute, aún le restaban unas 3 pulgadas a este puro, por lo que me dispuse a disciplinarme y dejarlo después de una agradable velada de degustación.

Confieso que me dió algo de miedo el inicio poco auspicioso de esta vitola, pero superó con creces sus principios. Aunque no es un puro que se consideraría esencial en la rotación, puedo disfrutarlo unas 2 veces máximo al año, en ocasiones donde sacarlo pueda avivar una conversación interesante alrededor de mi hobby.

Nos seguimos fumando...

martes, 12 de febrero de 2008

Uno bueno y otro...


Este fin de semana fumé dos puros, del cual primero reseñaré el Don Remo Corona Especial, un Corona Menor, de aproximadamente 4.5 pulgadas por 40 de anillo, o 4.5 x 40 según la notación tabacalera. Este puro tiene un lugar especial en mi corazón debido a que el pasado mes de Diciembre compré la caja directamente en la finca-fábrica de tabacos, a unos 30 kms de Villahermosa, Tabasco, México; allí fui atendido de maravilla por el dueño y administrador de la Fábrica de Puros Don Remo (cigarsdonremo.com), Alfonso Loaiza, quien indicó que apenas estaban recuperándose de los desastres causados por las inundaciones de Noviembre en Villahermosa, por lo que la fábrica estaba "a medio gas". Cuenta Loaiza que en pleno funcionamiento, la fábrica puede producir hasta 3 mil puros en una jornada, empleando a unos 10 torcedores, entre ellos algunos cubanos que apoyan las operaciones.
Pero, volviendo al Don Remo que fumé el sábado, se trata de un pequeño puro, bien hecho, de cierta clase y potencia, aunque denota falta de maduración en su mezcla; quizás con la ventaja de 2-3 años pudiera desarrollar su máximo sabor. Su ceniza fue firme y de color grisáceo oscuro, y el sabor algo unidimensional; disfrutable para los 35 minutos que duró. Este fue el puro bueno del fin de semana.
Si hablamos del otro puro, ese fue ¡EXTRAORDINARIO! Un precioso Cohiba Robusto que, aunque joven (ENE06) muestra las cualidades que han convertido a esta marca en una codiciada leyenda salida de La Habana. Desde el corte puede uno olfatear los matices en la mezcla de tabacos usados en la tripa, sabiamente encasillados dentro de la capa, de tonalidad cafe rojiza muy distintiva del Cohiba. Abundante y espeso humo blanco, ceniza firme y gris/blanca y un poderío en el gusto que satisface. Siempre es recomendable este Cohiba de 5x50, y aproximadamente 180 pesos (algunos 16 dólares).

miércoles, 6 de febrero de 2008

Mis 2 recientes puros


Durante el fin de semana del Super Bowl 42, disfruté de dos delicias de mi colección: el sábado fue un Diplomáticos No. 3, Habano; y el lunes incineré el potente Tatuaje, norteamericano.

Toda una sorpresa resultó el Diplomáticos No. 3, originario de Cuba. Aunque relativamente nuevo (la caja está fechada ENE06) muestra un potencial de añejamiento que me hace agua la boca de anticipar qué podrá ser de este Petit Corona dentro de unos 4-5 años. El aroma antes de encender dejó sensaciones de pasto fresco, algo de cacao y nuez moscada. La capa estaba aceitosa y muy lisa. Su construcción, impecable; cortó bien, revelando el tabaco bien torcido para su preparación. Al encenderlo confirmé los aromas de pasto y un indicio de chocolate, en los labios la sensación fue de té negro endulzado. Lo que más sorprendió fue la potencia del puro; aproximadamente al tercio de comenzado reveló un poder que tenía mucho de no sentir, especialmente de un Habano tan joven como éste. Hubo un momento en que sentí que las piernas se aflojaban, así de potente... pero siempre delicioso. Muy recomendable fue esta experiencia con el Diplomáticos No. 3.

El lunes después del Super Bowl ganado por los Gigantes, en México era día feriado y aproveché una agradable tarde con un enorme vaso de té helado y un Tatuaje de tamaño Petit Corona, vitola que lleva el nombre de Noella. Este es un puro de lo más curioso dado que se elabora en Miami, EEUU, en la fábrica El Rey de los Habanos en la Calle 8, por el ya legendario torcedor expatriado cubano José "Pepín" García. Pepín recibió el encargo de Pete Johnson, fundador de la marca Tatuaje, de crearle un puro lo más parecido posible a los tradicionales cubanos, lo cual logró García... ¡y con creces! Todo el tabaco es de origen nicaraguense.
A la vista se trata de un puro realmente atrayente, hasta seductor. Su capa color cafe oscuro sin llegar a ser maduro despide un aroma con matices de tierra humeda, cuero y algo de especias. El remate de la tapa es en el más clásico estilo cubano con triple vuelta.
Este es un puro para conocedores, fuerte, robusto y de agradable aroma. Se nota su impecable construcción y cuidado en los detalles. No por nada su precio, la caja de 25 piezas puede rondar los 180 dólares, aunque la unidad se llega a vender hasta en 12 dólares en establecimientos.
Fue una tristeza tener que dejarlo cuando aún quedaban 1.5 centímetros, pero los dedos se me quemaban.
Seguimos echando humo después...

Nuevas experiencias al fumar... igual de neófito

Llegó 1997, y con ello un renovado interés en la afición a los puros. Conocí a otros aficionados, lo mismo locales que extranjeros, y en pláticas con ellos empecé a descubrir algunas de las sutilezas que hacen un buen puro - no quiero decir que hoy sea todo un experto - pero en aquellos lejanos años todo consejo era bien recibido.
Las marcas preferidas de esta época fueron nuevamente Macanudo, Hoyo (hondureño) y ocasionalmente Cruz Real, fabricado en México con tabaco de varios países. El tamaño que me gustaba más era el Churchill, pensando que era el que mayormente reflejaba la virilidad asociada con el gusto por los puros. ¡Cuán lejos estaba de saber que para fumarse un tío de estos necesitas no trabajar! Casi se toma 2 horas terminarse una bestia de este tamaño.
Tuve una variedad de viajes interesantes en los cuales pude fumar en los vestíbulos de hoteles. Imagínense, encender un gigantesco Doble Corona en el lobby del Omni en Dallas, TX; o bien, sacar un Cohiba Siglo II en el bar del Bostonian en Massachussetts. No hay duda, ¡eran otros tiempos!
Precisamente en Boston sucedió un detalle que me llevó a entender la fascinación de los norteamericanos con los Habanos.
Después de concluir un evento mundial de liderazgo que tuve a bien interpretar para América Latina vía satélite, celebrábamos en el bar y saqué de mi abrigo el Siglo II y lo encendí. Larry Young, ex golfista profesional de la PGA y ahora ejecutivo de medios, puso una cara de asombro diciendo, "¿es eso lo que creo que es?" Le contesté afirmando. "¿No te molesta si le doy una fumada?" Claro que lo dejé, pero cuando le dije que si quería uno... tenía otro en mi habitación, el hombre se quiso volver loco.
Al tiempo me escribió para decirme que no lo encendió hasta el nacimiento de su hijo, casi un año después, tiempo para el cual se había vuelto una tradición el que cada vez que yo viajara con esta empresa de telecomunicaciones con sede en Kentucky, los Habanos eran obligatorios.
Y la tradición perdura hasta el día de hoy...
Nos leemos en otra oportunidad.

Finales de 1996...

Hacia los meses finales de 1996, el gusto por la hoja era creciente. Durante un viaje a la hermosa Salt Lake City, Utah, pude librarme una tarde para ir a cenar a Park City, un ski resort en plena reconstrucción para recibir - dentro de unos años - las Olimpiadas de Invierno. Allá descubrí lo importante que es cargar con tu propio corta-puros y encendedor. ¡Qué lío para cortar el Hoyo de Monterrey... y luego encenderlo con fósforos de hotel! Al fin novato.

Hola, aficionados del mundo hispano

Antes que nada, soy su amigo Leopoldo "Polo" Leal, y aunque tengo la juventud acumulada de mis 52 años, mi afición a los buenos puros me lleva a desear compartir con ustedes las diferentes experiencias incluso dentro de las nuevas tecnologías, supuestamente juveniles, del Internet.

La relación de amor con los puros comenzó en mayo de 1996 en el hermoso puerto mexicano de Acapulco, a donde acudí en un viaje de negocios como traductor intérprete para la filial mexicana de una importante compañía de refrescos en el mundo. El director general de la empresa en México, un destacado y bien reconocido líder en el mundo de los negocios, ya fallecido, tenía la muy particular costumbre de fumar puros habanos durante las sesiones de trabajo que tuvimos en los dos días en el hotel Camino Real del centro turístico.

Vale la pena recordar que en aquellos tiempos aún no se desataba la cacería de brujas en contra de los fumadores de todo tipo y don Manuel podía regodearse en el delicioso aroma de su puro dentro de la sala misma donde celebrábamos nuestra junta. Quizás el momento cumbre de esa reunión fue durante la tarde cuando don Manuel comenzó a repartir puros a diestra y siniestra entre los asistentes al curso. Al llegarme el turno, me pregunto don Manuel "¿quieres uno, sabes fumar?" por supuesto que contesté afirmativamente.
Ahora sé que el puro en cuestión era uno de la marca Cohiba Esplendido en tubo de aluminio... muy delicioso y poderoso, aunque en ese entonces poco sabía de su impresionante cauda de seguidores.

Ese fue mi primer encuentro con el fascinante mundo de los puros. Algunos meses después, nuevamente en viaje de negocios ahora a Manzanillo, Colima, en el fastuoso Hotel Las Hadas. Una tarde, el cliente decidió darnos la tarde libre y antes de lanzarme a la playa, pasé por la tabaquería del hotel y pregunté por el costo de los puros Cohiba, recordando el obsequiado por Don Manuel en Acapulco. La señorita de la tabaquería me respondió, "Son ciento ochenta pesos (algunos 20 dólares), señor". Dándome aires de conocedor, le aclaré que no deseaba sino comprar un puro - no la caja. Ella me miró con ojos de "otro turista idiota que no sabe nada de Habanos..." y me contestó, "Señor... ése es el precio de UNO". Obvio, me conformé con uno de menos de 5 dólares. Esa fue mi primera compra de un puro.

Al cabo de las semanas, comencé a comprar uno que otro puro de los llamados "premium", principalmente Hoyo de Monterrey No. 1 (enorme de 7 x 54), y Macanudo Prince Phillip (otro Doble Corona de 7 x 49). Como se puede ver, mis primeros puros eran más bien de potencia mínima, aunque sabrosos.

Pronto, seguiremos con la historia...